Con la emoción todavía latiendo y las bicicletas descansando, desde la organización de la Vuelta Cicloturista a Ibiza Campagnolo queremos detenernos un momento para decir algo sencillo pero enorme: gracias.
Gracias a los medios de comunicación, por acompañarnos un año más con profesionalidad y cercanía, por mirar más allá del evento y transmitir lo que realmente somos: una vuelta donde el ciclismo se vive en familia, desde el más pequeño al más veterano.
A las instituciones, patrocinadores y colaboradores, por apostar por un modelo que pone a las personas en el centro. Esta edición más amable y accesible demuestra que el deporte también puede ser un lugar de encuentro y de unión entre generaciones.
A los cuerpos de seguridad, servicios de emergencia y limpieza, por velar por cada detalle y por hacerlo siempre con esa calma eficaz que solo se nota cuando todo sale bien.
A los voluntarios, personal técnico, motos de enlace, equipos de montaje y avituallamientos, por convertir cada esfuerzo en armonía. Gracias por vuestra energía, vuestra paciencia y vuestra sonrisa incluso cuando el cansancio aprieta.
A los vecinos y vecinas de la isla, por su comprensión y hospitalidad; y al público, por llenar de ánimo cada tramo, cada pueblo, cada curva. Ibiza vibra con vosotros.
Y, por supuesto, a los cicloturistas, los verdaderos protagonistas: quienes repetís desde hace años y quienes os habéis sumado por primera vez. Vuestra ilusión nos recuerda por qué merece la pena todo esto.
Esta ha sido la Vuelta de las Familias, tres días de convivencia, deporte y vida compartida. Tres días que confirman que la bicicleta no solo recorre caminos: también acerca corazones y crea recuerdos que se quedan para siempre.