El PP ha celebrado este fin de semana su XXI Congreso Nacional del partido, una cita clave para hacer balance y ver hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos. Este cónclave de los populares ha dejado claro que el partido balear es escuchado y se tiene en cuenta en la dirección nacional. En este sentido, la cúpula del PP mantiene a Sandra Fernández, número dos de Prohens, como miembro del comité ejecutivo nacional. Además, en la junta directiva nacional se incorpora la menorquina Juana Marí Pons. Además de Sandra Fernández y Joana Francis Pons, la delegación balear en órganos directivos se completa con los nombres de Adolfo Vilafranca, Catalina Mascaró, Cristòbal Marqués, Francisco Ferrer, Jaime Martínez, Joan Mesquida, Juan Antonio Amengual, Llorenç Galmés, Maria Salom, Martín Torres, Coia Sugrañes, Sebastià Sagreras, Vicenç Isern y los ibicencos José Vicente Marí Bosó, Miquel Jerez, Rafael Triguero y Vicent Marí.
Unidos.
En clave nacional, Feijoó ha dejado claro que proyecta un gobierno en solitario «sin vetos a Vox ni al PSOE» y «limpio» de corrupción, resaltando en este punto que no puede vetar a Vox porque es la tercera fuerza política del país y que el único cordón sanitario que establecerá en caso de que gobierne será contra los independentistas. Muy esperada era la intervención de Isabel Díaz Ayuso, quien cerró filas con el recién elegido presidente del PP. «Tuyo es el partido, presidente. Vamos a estar en todo momento a tu lado», afirmó. En el ámbito balear, esta cumbre del PP ha demostrado el buen momento que atraviesa el partido liderado por Prohens, sin fisuras ni desavenencias y con el objetivo de revalidar el Govern.
El contraste.
La alegría y euforia del PP ha contrastado con el comité federal de los socialistas, un encuentro que debía calmar las aguas tras el terremoto de las últimas semanas, pero en el que se abrió con un nuevo e inesperado frente con las informaciones periodísticas que revelaban que Francisco Salazar, estrecho colaborador de Sánchez, había acosado sexualmente a un número indeterminado de mujeres, por lo que finalmente el político renunció a su cargo en la dirección federal para evitar ser cesado.