Las lluvias torrenciales de este pasado martes, que descargaron en momentos puntuales 300 litros por metro cuadrado en Ibiza, han puesto a prueba no sólo las infraestructuras y la logística de la isla sino la respuesta institucional de los políticos que representan a los ciudadanos. Poco antes de las 12.00 horas del pasado martes cuando se decretó la alerta roja por el peligro y gravedad de las inundaciones, la presidenta Marga Prohens y Vicent Marí, presidente del Consell d’Eivissa, abandonaban rápidamente el Parlament para viajar hasta Ibiza y coordinar desde aquí la respuesta ante la emergencia. También rápidamente se solicitó la presencia de la Unidad Militar de Emergencias (UME) a través de la delegación del Gobierno en Baleares, que respondió afirmativamente y de forma eficaz. En paralelo, se contó con la absoluta colaboración de la naviera Baleària para el transporte de los efectivos de la UME desde Valencia y los Bomberos de Mallorca. A esto se suma, además, que numerosos ayuntamientos de la vecina Mallorca se pusieron a disposición de Ibiza para ayudar en todo lo que fuera necesario. Vital también ha sido la colaboración de los ayuntamientos y los voluntarios de Protección Civil, así como de la Policía Nacional, Bomberos de Ibiza y Guardia Civil.
Coordinación
Este gran diluvio y sus dramáticas consecuencias, que la patronal Pimeef ya ha advertido que habrá empresas que tardarán en recomponerse, ha puesto de manifiesto que cuando se dejan de lado los colores políticos y se actúa de forma coordinada y eficaz, las respuestas y las soluciones llegan. Destaca también la colaboración de la delegación del Gobierno de Baleares, que desde un primer momento se puso a disposición del Govern, Consell y ayuntamientos. Esta actitud colaboradora, sin embargo, contrasta con la de los socialistas de Ibiza, quienes no han dudado en cada día intentar difundir el discurso de falta de coordinación y quejas de vecinos y comerciantes que no se corresponden con la realidad, pues la mayoría coincide en que la respuesta y la limpieza han sido rápidas y eficaces.
Normalidad
Y es que apenas 72 horas después, la isla de Ibiza ha recuperado su pulso normal por estas fechas, unas semanas claves para el cierre de temporada. No hay que olvidar, sin embargo, que hay quien tras las lluvias no podrá abrir, así como que hay pequeños comerciantes muy afectados por las consecuencias. Por ello es vital que la respuesta sea igual de ágil y coordinada a la hora de gestionar y conceder ayudas para la recuperación de los negocios.