Agentes de la UDEV de la Policía Nacional en Ibiza han detenido a cuatro hombres implicados en una reyerta multitudinaria ocurrida a mediados de diciembre de 2025 en una conocida zona de ocio nocturno de Vila. Una pelea que fue grabada y que corrió como la espuma por los teléfonos móviles de los ibicencos. Como consecuencia del altercado, varias personas resultaron heridas con diferente pronóstico, desde simples hematomas hasta fracturas dentales, pasando por heridas con necesidad de numerosos puntos de sutura y un ingreso hospitalario en la UCI como consecuencia de numerosos golpes en la cabeza, siendo este último el herido de mayor gravedad.
Brutalidad.
Este tipo de agresiones se registran con demasiado frecuencia en nuestras islas. De hecho, la Policía Nacional ha detenido a cuatro jóvenes, que ya han ingresado en la prisión, que días atrás atracaron a dos amigos en Palma y se ensañaron salvajemente con uno de ellos. Se trata de un estudiante gallego de 18 años que se había trasladado a Mallorca para cursar estudios de odontología y que, a traición, fue atacado por cuatro delincuentes juveniles en plena calle. Le exigieron que le entregaran la cartera y el teléfono móvil y cuando lo tenían inmovilizado en el suelo, uno de los agresores le clavó dos veces una navaja en un ojo, que ha perdido. El caso ha causado conmoción por la violencia gratuita que emplearon los atacantes. También en Palma, tres jóvenes fueron acuchillados el pasado viernes en una reyerta y resultaron con lesiones de distinta consideración. Es una realidad que muchos jóvenes salen armados con navajas por la calle y ese detalle indica a las claras las siniestras intenciones de algunos matones.
Mano dura judicial.
Ante este panorama tan inquietante, es fundamental confiar en la acción policial, pero también que una vez detenidos los culpables sean juzgados y todo el peso de la ley caiga sobre ellos, porque no se puede permitir que la violencia gratuita se propague por nuestras calles como está ocurriendo.