El Govern Prohens trabaja a contrarreloj para aprobar el primer reglamento de taxi y VTC de Balears antes del domingo, cuando concluye la moratoria que en 2022 paralizó la legalización 600 licencias para VTC (vehículos de transporte con conductor). El Tribunal Superior de Justicia de Balears sentenció que estas autorizaciones deben ser tramitadas. La moratoria abrió un periodo de prórroga a punto de vencer, y si el reglamento no ha sido aprobado, las 600 solicitudes han de ser gestionadas por las administraciones. La Conselleria de Mobilitat redacta, a la luz del dictamen elaborado por el Consell Consultiu de les Illes Balears, la norma que regulará, de forma conjunta, los sectores del taxi y VTC en el Archipiélago. Pero los taxistas del archipiélago están en pie de guerra y denuncian una «especulación descomunal» en torno a las autorizaciones de VTC y lamentan la falta de actuación del Estado y la Fiscalía ante lo que considera un cúmulo de fraudes en la obtención de permisos para estos vehículos. Y Antoni Bauçà, presidente de la patronal del taxi integrada en CAEB, advierte que presentarán un contencioso-administrativo contra el Govern si sus peticiones no son atendidas.
Dictamen del Consell Consultiu
La cuestión de fondo consiste en que el Consell Consultiu avala que taxis y VTC sean regulados por un mismo reglamento, cuando los taxistas consideran que son dos actividades distintas. Los ayuntamientos tendrán capacidad para otorgar las licencias temporales sin fijar unos criterios y prioridades comunes.
Realidad de las Islas y sentido común
El Govern ha de valorar la realidad específica de las Islas, con un territorio limitado, donde no se entendería la tramitación de 10.000 licencias de VTC. Hay que fijar unos criterios de sentido común, valorando que el transporte es de naturaleza insular y urbana, pero sin impedir la libre competencia que cumpla las exigencias.