Los arquitectos de Baleares concluyen, en la presentación del informe sobre la evolución del sector de la vivienda en las Islas durante el 2025, que «el principal reto continúa siendo la insuficiente oferta de vivienda asequible y protegida frente a una demanda creciente y unos precios que superan la capacidad adquisitiva de muchos hogares». La actividad de la construcción registró, el año pasado, un aumento notable respecto a 2024, tanto por el número de obras visadas en las oficinas del Colegio de Arquitectos en Mallorca, Menorca e Ibiza como por la vivienda total edificada, con un crecimiento del 27,91 %. Pero hay que tener en cuenta que este incremento ha sido motivado, en una parte sustancial, por la amnistía de edificaciones en suelo rústico aprobadas por el Govern Prohens. Sin estos decretos y leyes, el crecimiento real habría sido del 5,68 %, lo que confirma el fuerte impacto de la legalización y regularización de construcciones existentes.
Regularizar edificios ya existentes
Más allá de este efecto normativo, el sector muestra una evolución positiva, con un dato significativo: la vivienda unifamiliar aumenta un 48 %, mientras que la plurifamiliar crece un 18,52, pero el aumento en unifamiliares está relacionado con la regularización de edificaciones ya existentes. Y aunque la nueva construcción mantiene un papel relevante, las reformas y rehabilitaciones reflejan una tendencia creciente hacia la mejora y modernización del parque ya edificado.
Vivienda digna a precio asequible
El análisis de los arquitectos pone el acento en la gran demanda social de Baleares: vivienda digna a precio asequible. Respecto a 2011, la población ha crecido en 136.730 personas en 14 años, lo que equivale a una media de 9.766 nuevos residentes por año, pero el número de viviendas esta por debajo de esta nueva demanda. En este escenario, es preciso incentivar y agilizar la construcción de más vivienda asequible de promoción privada y pública. No hay otro camino.