El Gobierno PSOE-Sumar ha vetado la tramitación de la ley que permitiría a Baleares decidir sobre el número de vuelos en los aeropuertos de las Islas y fijar las tasas aeroportuarias, entre otras materias. Es la Ley de Cogestión Aeroportuaria, una proposición que aprobó el Parlament balear y que debe recibir el visto bueno del Congreso de los Diputados para salir adelante. Pero el Ejecutivo de Pedro Sánchez pretende impedir su debate en la Cámara Baja con un informe en el que afirma que «no presta la conformidad para su tramitación» al considerar que tendría un impacto directo sobre los ingresos de Aena y, por extensión, sobre los ingresos del Estado.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, denuncia que este veto impedirá a Balears tener voz en la limitación de vuelos en los aeropuertos. «Dentro de la estrategia de contención turística que compartimos todos, menos el PSOE, no podemos tener voz en Aena porque habría el peligro de que llegaran menos vuelos», afirma Prohens. El Gobierno ha pedido a la Mesa del Congreso que esta ley no se tramite.
El voto decisivo de PP y Sumar
Aún cuando el portavoz adjunto del PSIB en el Parlament, Marc Pons, elude explicar cuál será la posición de su partido en el Congreso, todo apunta a que el PSOE apoyará el veto del Gobierno Sánchez. En cualquier caso, PP y Sumar —grupo parlamentario al que está adscrito el diputado mallorquín de Més, Vicenç Vidal— pueden desbloquear la ley hoy en la Mesa del Congreso, y todo apunta a que así será porque sus votos superan a los del PSOE.
Baleares ha de contar con voz propia
El Gobierno PSOE-Sumar, desde un planteamiento de lealtad institucional y de respeto al Parlament balear, debería desistir de este veto que perjudica y desaira a las Islas Baleares. Las Islas hemos de contar con voz propia en el Comité de Coordinación Aeroportuaria de Baleares al adoptar decisiones estratégicas y muy sensibles para nuestro modelo socioeconómico.