Oh Capitán, mi Capitán! Así mostraban su profunda admiración y respeto los miembros de la logia del ‘El Club de los Poetas Muertos’ (1989) al profesor Keating, y lo hacían levantándose sobre el pupitre como gesto de entrega incondicional a la auctoritas que rezumaba por su autenticidad y coherencia entre el sentir, el decir y el hacer, sin importarle el precio a pagar. Pues bien, en Ibiza también tenemos nuestro Capitán y tiene nombre y apellidos: Luis Gascón Rius. Soy consciente que es difícil visualizar su generosidad y entrega cuando un sábado cualquiera de agosto (o de febrero) a las 4 am suena su teléfono para solicitar su dirección en la gestión de una de las muchas emergencias que acontecen en las aguas Pitiusas, pero si eres Delegado de la Autoridad Portuaria en Ibiza y La Savina durante siete años, te cuesta algo menos. En su jurisdicción marítima se produce el mayor dislate europeo por el tremendo gap entre responsabilidad y falta de recursos – apoyos asociados. No exagero cuando digo que la Capitanía Marítima de Ibiza y Formentera tiene la mayor ratio de Europa en número y gravedad de emergencias marítimas por superficie de lámina de agua, el mayor riesgo objetivo para la navegación en el entorno medioambientalmente más frágil, la mayor responsabilidad con las menos herramientas, y sobre todo la menor capacidad de influencia en la toma de decisiones que afectan a su jurisdicción marítima de toda España. Eso por no hablar de la falta y gran rotación de personal, las indignas oficinas ‘de prestado’ en las dependencias de la Autoridad Portuaria en Ibiza o que es el único Capitán Marítimo de España sin voz ni voto en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de su ámbito geográfico. Absolutamente impresentable la plaza en que le toca torear estos Miuras día tras día y año tras año. Y aquí estamos todos nosotros, cada verano, cambiando nuestro jocoso e invernal discurso palatino del fútbol a los temas recurrentes del verano como los inmigrantes que llegan (o lo que es peor, que no llegan), de las batallas televisadas de los miércoles en el Congreso de los Diputados a los incendios y varadas de barcos en las costas Pitiusas, de la imposibilidad de llegar a final de mes a los vertidos de fecales que cierran las playas en varios puntos de la ‘Isla del Perdón’, porque en Ibiza ya se sabe: «Más vale pedir perdón que permiso». Pues bien, detrás de todo esto está D. Luis Gascón Rius, una de esas personas que solo serán injustamente reconocidas públicamente cuando falte, porque su humildad y discreción hacen que solo aparezca públicamente cuando hay que torear un Miura sin capote, y claro, a ver quién es el guapo que no sale escaldado una y otra vez con esos mimbres. Por eso me gustaría reconocer públicamente la entrega y generosidad, profesional y personal, de uno de los grandes de Ibiza, D. Luis Gascón Rius, y brindar por nuestro incomprendido Capitán, que sigue remando contra corriente y por las Pitiusas, para que nuestras aguas sean más seguras, más limpias y, sobre todo, más humanas. Subámonos al pupitre: ¡Oh Capitán, mi Capitán!
El Capitán de la Isla del Perdón
Ignacio Revilla Alonso | Ibiza |