Cuando me aburro le meto turras a ChatGPT. La IA de OpenAI me contesta, me da la razón y yo me quedo tranquila. A veces la utilizo para curiosear. Y eso he hecho estos días con el tema de la vivienda. Su interpretación de lo que sucede en Ibiza se ajusta bastante a la realidad. Pero, a la hora de pedirle soluciones, sorprende porque, claro, ella no depende de los votos de nadie y puede apuntar sin miedo.
Buena parte de las soluciones que ofrece ChatGPT para afrontar el problema ya se están tomando y los resultados son escasos. Pero la IA tiene claro que el problema en la isla está estrechamente relacionado con dos sectores a los que los políticos procuran no tocar: el turístico y el de los pequeños propietarios. En el primer caso, su propuesta es que sean los empresarios los que se hagan cargo de alojar a sus trabajadores. Pero no alquilando en el mercado residencial ya existente, sino levantando sus propias residencias. Y es que la irrupción del sector en el mercado del alquiler ha terminado por reventar el sistema. Por otro lado, ChatGPT tiene claro que los pequeños rentistas son la inmensa mayoría de los propietarios de viviendas en alquiler en Ibiza. La IA considera que es normal que pretendan protegerse y que, incluso, por un mero interés económico, prefieran alquilar al empresario o al turista. Esto explica por qué un programa como Lloguer Segur, que ofrece la máxima garantía a ese pequeño propietario, ha fracasado en esta isla. Nadie alquilará a 1.475 euros si puede hacerlo a 3.000. Y menos si cobrando del Govern ha de rendir cuentas que de otra manera puede evitar. La solución pasa por más incentivos para el rentista y una visión mucho más realista del mercado del alquiler en la isla. ¿Por qué no se hace? Porque los votos mandan. La vivienda no es un problema sin solución. Es un problema electoral. Y eso, queridos, le da pánico a los políticos.
Opinión
La vivienda en Ibiza: un problema electoral
Gisela Revelles | Ibiza |