En 1985, alquilar un piso en Ibiza rondaba unas 30.000 ptas/mes. Cualquier albañil o camarero ganaba fácilmente 150.000 pts/mes (lo sé bien, era uno de ellos) así que un piso entre cuatro te salía a 7.000 ptas/mes. ¿Dónde se torció el negocio?
Todo producto abundante baja de precio, y el que escasea sube, una inmutable ley de mercado que aboca al más absoluto fracaso si legislas contra ella. La ley seca en EE.UU. o la desastrosa ‘regulación social’ del alquiler en Barcelona lo prueban. Prohibir por ley causa desabastecimiento, permitir impunidad a okupas lo agudiza.
Ibiza es pequeña y la tierra un bien escaso, cuyo control político cada día es más férreo. Curiosamente, la isla es el territorio de España con los ayuntamientos más ricos. Muchos se sorprenderán de esta afirmación, pero los mayores tenedores de suelo son las instituciones, que expropian al promotor un porcentaje muy alto de suelo para obra social, a cambio de licencias. Curiosamente, el mayor problema social es la falta de vivienda social. Y por eso Ibiza ha colapsado.
Sin vivienda no hay camareros, albañiles o médicos,y sin servicios, muere el turismo, un problema elemental que visionarios políticas de izquierda con su «crecimiento cero» nos dejaron. Los mismos que viven de tus impuestos están matando esa vaca de cuya teta mamamos todos, ellos los primeros.
Una vivienda de tres habitaciones, un generoso baño, un salón comedor y balcón se resuelve con 75 m². A 2.000 €/m2 (costo obra), se construye con 150.000 €, léase 300 € de alquiler por persona (hipoteca de 700 €/mes - 4 personas/piso). Y si el suelo es gratis –expropiado al promotor a cambio de licencias– ¿a qué esperan?
4.000 pisos de obra pública en régimen de alquiler, representa para 20.000 almas una vivienda a 300 €/mes (luz y agua incluida) y para nuestros jóvenes, médicos, profesores, guardia civil, policías, funcionarios y fijos discontinuos, un techo y un futuro.
Esto, además, normalizará un mercado de alquiler inaccesible, donde, ante la escasez, la libertad de mercado produce locuras como balcones a 500 €/mes, chabolismo y caravanas aparcadas por doquier. Esas 4000 viviendas de titularidad pública y régimen de alquiler pincharían la burbuja creada por políticos con su desastrosa política de «crecimiento cero». ¿Tan difícil es de entender?
Mi amigo Escohotado siempre enfatizaba esto. «Las dos condiciones innatas del hombre son la libertad y el cambio. Mientras esto se respete, habrá prosperidad». No teorizaba, lo dejó plasmado en ‘Los enemigos del comercio’.
Para quienes no asumen los problemas, la solución siempre es la más extrema y menos imaginativa, atacar la libertad; prohibir, prohibir y prohibir, y el mal llamado ‘progresismo social’ con sus prohibiciones, arruina siempre las sociedades libres. Barcelona es el ejemplo y Venezuela, el colapso.
Todos los ayuntamientos de Ibiza tienen superávit en tesorería, en suelo y en empleados. No solo políticos, también arquitectos, aparejadores y funcionarios, dedicados a poner tasas y nuevas trabas, prohibir Disk-Jockeys en playas, más radares de velocidad, menos aparcamientos, más patadas al turismo y mañana otro impuesto más.
Si las licitaciones públicas de obra quedan desiertas porque al constructor no le salen los números, que los equipos técnicos de los ayuntamientos dejen de poner trabas, y construyan lo que ellos presupuestan como posible y los constructores no; léase: obra pública con dinero público… y funcionarios públicos.
¿Escuece lo de trabajar? No es una locura, en España existen ayuntamientos construyendo hoy, lo que ya se hizo ayer, 4 millones de vivienda pública durante el régimen de Franco. Quizás han profanado su tumba y sacado sus restos para que las vuelva a construir.
El carísimo mármol travertino con que vistieron el Consell de Ibiza y Formentera da una obscena idea de la visión cleptómana del político con tu dinero, verdaderos sátrapas parasitarios del sistema, ideólogos de la nada, torpes e incompetentes sentados cómodamente sobre el dinero de todos, invertido en carísimos edificios que solo sirven para alimentar su ego, mientras el futuro de Ibiza agoniza sin esa vivienda que todos ambicionan y que la Constitución reconoce como un derecho. Que lo público por una vez sirva al pueblo, y no al político.
Pq no hay vivienda en Ibiza? Fácil, hay miles de ellas dedicadas impunemente al alquiler turístico ilegal. Dato q no mencionas. Sobre los dj's en las playas.. lo raro es q haya beachclubs en pleno Parque Natural, donde como mucho deberia haber chiringuitos populares q se demonten fuera d temporada..