Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Opinión

Fútbol y feminismo

| Ibiza |

En Sant Antoni de Portmany el problema no es la falta de vivienda, ni la presión turística, ni la precariedad juvenil. No. El problema es el fútbol. Un balón. Dos porterías. Y demasiados chavales pasándolo bien sin pedir permiso ideológico. Por eso la concejala de Podemos, Angie Rosselló, propone directamente eliminar los campos de fútbol para sustituirlos por «pistas inclusivas», ese invento semántico que lo mismo sirve para todo que no sirve para nada.

La ocurrencia no es casual: encaja como un guante en ese feminismo institucional que ha cambiado la igualdad de derechos por la obsesión simbólica, y que ve en cualquier espacio mayoritariamente masculino algo sospechoso que hay que corregir, neutralizar o directamente cancelar. Se trata de eliminar lo que no gusta al catecismo progresista del momento.

El esperpento gana cuerpo cuando el concejal socialista Antonio Lorenzo se suma al disparate y califica el fútbol como una «práctica tóxica». Esta es la oferta de la izquierda para convencer a sus electores en Sant Antoni: sandeces de su artificial e impostada ideología de género que no cambian nada, salvo enfatizar el enfrentamiento entre sexos para rentabilizarlo electoralmente.

Este es el nuevo paternalismo de salón: políticos que, incapaces de ofrecer un programa político serio, optan por llevar a un pleno la primera ocurrencia que les pasa por la cabeza. Quitamos el fútbol, ponemos consignas y todos a casa convencidos de que hemos hecho algo «transformador»; y cuidado con oponerte, peligroso facha machista.

No hay nada inclusivo en borrar lo que la gente usa, disfruta y siente como propio. Sant Antoni no necesita cruzadas ideológicas ni feminismo de ocurrencia. Necesita sentido común. Y, desde luego, menos políticos que pretendan imponer sus prejuicios.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto