Sin duda, el mundo no es el mismo desde que Donald Trump gobierna Estados Unidos. Tras el ataque a Venezuela para derrocar a Maduro e instaurar un nuevo orden en ese país, llegó a finales de febrero la incursión junto con Israel en Irán, lo que ha desencadenado una auténtica guerra en Oriente Medio de la que casi ningún experto se atreve a aventurar cómo acabará. El bloqueo de Irán en el estrecho de Ormuz ya está sacudiendo salvajemente a las principales economías mundiales, con incrementos de precios que ya notan los consumidores en los combustibles. En todo este contexto incierto, nunca sabes por dónde va a salir Trump. El presidente americano puede caer peor o mejor, se pueden discutir sus métodos, sus estrategias, cuestionar su ideología, pero si hay algo que no se le puede reprochar es que sale prácticamente cada día a hablar con los periodistas y a dar explicaciones. Es más que evidente que en estas apariciones públicas ante los medios a buen seguro lanza más de lo que se conoce como ‘globo sonda’ para ver cómo reacciona la opinión pública ante una idea o proyecto, pero es indiscutible que acepta preguntas, incluso incómodas, de los reporteros que siguen la actualidad internacional. Esto debería ser lo normal en una democracia cuando se trata de representantes políticos, y más de países tan potentes como Estados Unidos, pero aquí en España parece que tanto ciudadanos como periodistas nos hemos habituado tristemente a comparecencias de prensa sin aceptar preguntas, una técnica que empleó Rajoy y que Sánchez, pese a criticarla en su momento, ha adoptado de buen grado. No hay nada más cómodo que lanzar un discurso y no dar derecho a réplica o preguntas porque así se mantiene la sensación de control. Sabedores de ello, ahora el Gobierno ha lanzado ‘Hodio’ supuestamente para controlar los discursos de odio en redes sociales, pero poco se está hablando de la cantidad de datos y tendencias de opinión que recopilará el Gobierno para, precisamente, controlar y guiar a la la opinión pública. Qué miedo dan.
Opinión
Plasma, Trump y ‘Hodio’
María José Real | Ibiza |