La huelga de médicos que sacude la sanidad pública, con miles de citas, pruebas e intervenciones aplazadas, empieza a ser ya demasiado larga. Cuando un conflicto laboral de esta magnitud se enquista durante meses sin una salida negociada, alguien está fallando de manera clamorosa. Y en este caso la responsabilidad apunta con claridad hacia el Ministerio de Sanidad del Gobierno de Pedro Sánchez. La ministra Mónica García (Más Madrid – Sumar) ha demostrado hasta ahora una alarmante incapacidad para cerrar un acuerdo con los profesionales médicos que permita poner fin al conflicto. El detonante de la huelga es estatal —la reforma del Estatuto Marco— y, por tanto, también lo es la solución. Pero el PSOE balear, en lugar de exigir a su propio Gobierno que resuelva el conflicto, ha iniciado una ofensiva contra la consellera de Salut, Manuela García, como si el origen del problema estuviera en Palma y no en Madrid. La vicesecretaria general del PSIB, Rosario Sánchez, aseguró que el PP intenta hacer creer que la huelga es culpa de Pedro Sánchez. Según ella, el responsable sería el Govern. ¡Pero si la huelga es nacional! En la concentración de médicos celebrada ayer en Son Espases el grito que se oyó corear fue «¡Ministra dimisión!». Conviene no tratar a los ciudadanos como si fueran estúpidos. Los médicos saben perfectamente quién tiene la competencia para negociar el Estatuto Marco y quién debe sentarse a pactar las condiciones laborales del colectivo. Y los pacientes, que sufren las penosas consecuencias del conflicto, también. La huelga debe terminar cuanto antes, pero para que eso ocurra alguien en el Ministerio de Sanidad tendrá que empezar, de una vez, a asumir su responsabilidad. Gobernar no consiste en repartir culpas, sino en resolver problemas. Y de momento, ese trabajo la ministra García sigue sin hacerlo. Así le ha ido a Sumar en Castilla y León.
Opinión
La huelga de médicos no es culpa del PP
Joan Miquel Perpinyà | Ibiza |