Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Consideraciones sobre un sentimiento irreal

| Ibiza |

Ahora que está a punto de finalizar el mes de marzo, quiero hacer referencia a un día en particular de este mes. Me refiero al 1 de marzo, día en el que se celebra el «día de Baleares». Siguiendo la misma tónica marcada durante los últimos años, hay que señalar que al día en cuestión se le viene dando cada vez menor importancia y, sirva como prueba de ello la cada vez menor atención que los medios de comunicación prestan a los actos de celebración de ese día.

Siendo tal circunstancia una realidad constatable, lo cierto es que cada año se busca una frase que supuestamente ensalce el sentimiento de los residentes en las cuatro islas de nuestro archipiélago, tratando de fomentar algo que es puramente ficticio, el sentimiento balear. Ese sentimiento es algo que en realidad jamás ha existido en nuestra Comunidad Autónoma y que no sienten los residentes de ninguna de nuestras islas. Cuando a alguno de los nacidos en la Illes Balears, se le pregunta de dónde eres, jamás responderá «soy balear», su respuesta siempre será soy ibicenco, soy menorquín, etc.

Es esta una realidad que todos y cada uno de los que vivimos en estas islas sabemos, hemos puesto en práctica toda la vida y lo seguimos haciendo a día de hoy, por mucho que se quiera mantener lo contrario un día al año. En cualquier caso, cabe señalar que en el supuesto de que tal interés en fomentar ese sentimiento balear fuera cierto, cosa poco probable por cierto, no bastaría ni mucho menos con una frase que una vez al año se machaca a todas horas en los medios de comunicación y en panfletos publicitarios.

Ese es el principal error que se viene repitiendo año tras año; una semana antes del 1 de marzo, se contratan todo tipo de cuñas publicitarias en los diversos medios de comunicación y pasado ese primero de marzo ya nadie vuelve a preocuparse por esa supuesta celebración balear. Todo queda en el más profundo olvido y automáticamente se aparca hasta el año siguiente, en el que se vuelva a exaltar algo que no existe. Se trata por tanto de un sentimiento ficticio que solo parece tenerse en cuenta unos pocos días al año.

Las campañas de celebración de ese día de Baleares se organizan desde la administración autonómica, sin el menor apoyo o colaboración real de ningún tipo de asociación ciudadana, ya que no existe ninguna que a día de hoy se sienta abanderada de tal sentimiento. Por otro lado es importante resaltar que siendo una celebración que solo se celebra en los diversos entornos institucionales insulares y, a cuyos actos cada año acuden menos ciudadanos de a pie, las intervenciones de los respectivos responsables políticos cada vez tienen menos contenido de cuestiones autonómicas que despierten el interés de todas las islas y los temas que en las mismas se mencionan, tienen cada vez una mayor relevancia puramente insular.

Si realmente se quisiera fomentar el «sentimiento balear», se debería empezar por entender que tal cosa hay que trabajarla 365 días al año, que no es una cosa de campaña publicitaria de seis o siete días. Para ello habría que empezar por concienciar al Govern Balear del propio significado de esas dos palabras «Govern Balear». Se debería aprender que independientemente de la cantidad de ciudadanos que vivan en cada isla, todos y cada uno de ellos merece y merecemos el mismo respeto y se supone que debemos tener los mismos derechos y obligaciones. No se puede pretender fomentar un sentimiento balear, cuando sigue habiendo ciudadanos de primera, de segunda y de tercera en nuestras islas.

No se le puede decir a un residente en las Pitiusas que tiene los mismos derechos que uno residente en Mallorca, cuando ese Govern de todos invierte más de 100 millones al año en el tren y bus de Mallorca, cuando en Eivissa y Formentera debemos conformarnos con las migajas que un paupérrimo traspaso de competencias en transporte terrestre a nuestros dos Consells, nos adjudico hace ya demasiados años. No se puede afirmar que somos todos iguales, vivamos en la isla que vivamos, mientras aquí seguimos siendo víctimas de un gravísimo agravio comparativo en cuanto a nuestra representación en el Parlament Balear. Eivissa con 60.000 habitantes más que Menorca, sigue eligiendo en cada proceso electoral autonómico 12 representantes al Parlament Balear, mientras los menorquines eligen 13. Es absurdo, ridículo y diría que hasta insultante.

Los discursos institucionales por la celebración del 1 de marzo, son ya prácticamente irrelevantes y solo buscan la forma de seguir haciéndose publicidad por parte del mandatario insular de turno.

Mientras la gestión política y administrativa en Baleares siga priorizando los intereses de Mallorca y el resto de islas solo se tengan en cuenta a la hora de aprobar cuestiones que les puedan favorecer a ellos, poco «sentimiento balear» se conseguirá implantar en las diversas islas.

Hasta ahora el único matiz comunitario, se viene manteniendo en las votaciones de los plenos del Parlament, donde los dos partidos mayoritarios siguen mostrándose claramente sometidos a lo que marca Palma y aparcando los intereses pitiusos.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto