Baleares se consolida como el epicentro de la tensión inmobiliaria en España, según CaixaBank Research. La paradoja es evidente: no es la comunidad con mayor déficit de viviendas, pero la presión demográfica, sumada al empuje extranjero convierte el problema en estructural. La consecuencia es demoledora: jóvenes expulsados del mercado, trabajadores esenciales sin techo y una economía turística amenazada por falta de personal. Resolver el problema de la vivienda es el gran desafío estratégico de Baleares.
Hay turistas que empiezan a cambiar Baleares por otros destinos más baratos
Hay determinadas nacionalidades de turistas, como los alemanes, que empiezan a protagonizar estadísticas a la baja en cuestión de visitas y pernoctaciones en Baleares por primera vez en muchos años. No es que el sector tema por su nacionalidad predilecta, y mucho menos cuando los viajeros de largo radio -los que más gastan- se están incrementando para compensar flojeras puntuales de los caladeros europeos clásicos. Pero sí que habla del efecto que están teniendo factores como el aumento de las tarifas y, aunque no se reconozca en voz alta, las protestas antisaturación.