Sant Antoni ha reclamado en la última junta local de seguridad que se endurezcan las leyes para poder perseguir con efectividad la venta de óxido nitroso, popularmente conocido como gas de la risa. La venta de esta sustancia estupefaciente es un verdadero problema en la localidad portmanyina, donde la imagen de globos desinflados y chupados por el paseo se ha convertido, por desgracia, en habitual. El alcalde Marcos Serra y Neus Mateu, concejala de Seguridad Ciudadana, exigen que se endurezca la ley estatal porque de poco o nada sirve que se detengan a los vendedores y a las 24 o 48 horas estén de nuevo en la calle. El gas de la risa es una droga tan peligrosa como la cocaína o cualquier otra sustancia.
Un goteo incesante en la llegada de inmigrantes
Las Pitiusas ya sobrepasan los 3.000 inmigrantes ilegales llegados en pateras. Esta semana, en sólo dos días, se ha superado el centenar de llegadas. Los Consells de Ibiza y Formentera llevan tiempo alertando de que no pueden seguir haciendo frente ni logísticamente ni económicamente a la tutela de los menores migrantes no acompañados que llegan. En paralelo, la Comisión Europea ha dado a conocer el primer informe anual sobre asilo e inmigración cuya principal conclusió es que España está entre ls países que sufren una mayor presión migratoria dentro de la UE. Lejos de afrontar esta realidad y buscar soluciones, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue mirando hacia otro lado.