La propuesta de los hoteleros de usar el Registro de la Propiedad para controlar el alquiler turístico tiene como ventaja que aprovecha una herramienta que ya existe y permite comprobar de forma objetiva la titularidad y la situación jurídica de una vivienda, evitando crear un nuevo registro y facilitando el intercambio de información entre Turismo y Vivienda. Sin embargo, no basta para detectar la oferta ilegal: el Registro no sabe si una vivienda se alquila por días, cuántas noches se comercializa o si aparece en una plataforma. Además, la iniciativa plantea dudas sobre su encaje jurídico.
La población flotante es una carga más para los servicios públicos
El dato de población que soporta Balears y que no figura en las estadísticas oficiales, esas 330.000 personas más cada día, debería incorporarse de alguna manera al sistema de financiación para que se compense, al menos en parte, el coste que suponen para los servicios públicos. No necesitan escuelas, pero sí otros servicios como el suministro de agua, las carreteras, la recogida de basuras y, en ocasiones, la sanidad. Sería importante que una parte de los recursos económicos del sistema de financiación llegaran a las Islas para compensar las carencias que provoca esta situación.