La Catedral de Santa María ha acogido este jueves por la mañana la Misa Crismal, una de las celebraciones más significativas de la Semana Santa. Presidida por el obispo Vicente Ribas, y concelebrada por sacerdotes de toda la diócesis de Ibiza y Formentera, la ceremonia ha reunido a cerca de un centenar de personas entre fieles, religiosos y representantes de distintas parroquias.
Desde antes de comenzar, mientras el coro ensayaba, algunos turistas se asomaban al interior. Unos entraban, encendían una vela y seguían su camino. Otros se quedaban unos minutos más, atraídos por el canto y el ir y venir de los que tomaban asiento. Muchos asistentes llevaban en la mano el pequeño librillo con las canciones y lecturas de la Misa Crismal; otros las recitaban de memoria.