Este miércoles se celebró en el polideportivo Es Pratet la 5ª Diada Esportiva Inclusiva del año, organizada por la Associació d’Esport Adaptat d’Eivissa i Formentera (ADDIF). La actividad, centrada en el balonmano, forma parte del VI Circuit d’Esport Inclusiu y ha contado con la colaboración del Handbol Club Eivissa y del Departamento de Deportes del Consell Insular d’Eivissa.
La jornada consistió en un entrenamiento inclusivo dirigido por el entrenador del primer equipo del club, que compite en la División de Honor Plata, la segunda categoría del balonmano nacional. Tanto los jugadores de ADDIF como los del club se unieron en una sesión pensada para que todos pudieran participar en igualdad de condiciones.
La actividad comenzó con una dinámica de grupo en círculo, donde uno de los jugadores dirigía los estiramientos y el resto lo imitaba. Después se mezclaron ambos grupos para realizar diferentes ejercicios y facilitar la interacción entre todos.
Entre los ejercicios realizados, se incluyó un juego por equipos en el que tenían que tocar con la pelota a un integrante del grupo contrario. Más adelante, por parejas, trabajaron el pase con el balón y realizaron lanzamientos a portería.
Eugenio, entrenador del club de balonmano, destacó que es la primera vez que el participa en una actividad de este tipo: «Nos ha coincidido bien porque esta semana no tenemos competición y ya hemos logrado el objetivo de la permanencia en la categoría. La propuesta vino de ADDIF y no dudamos en participar. Hemos hecho una sesión muy parecida a las nuestras, pero adaptada, para que todos pudieran seguirla y disfrutar».
Desde ADDIF, Iván, uno de los coordinadores, recordó que esta es la quinta de las diez diadas previstas para este año, con dos actividades por cada municipio de la isla. «Intentamos que cada jornada se dedique a un deporte distinto, para romper con la rutina. Estos chicos hacen deporte todos los días de la semana, así que el objetivo es que puedan experimentar nuevas disciplinas, como el balonmano en este caso», explicó.
Iván también resaltó el impacto emocional que tiene el deporte inclusivo en los participantes. «Lo más importante es que se sientan en igualdad, al mismo nivel que los demás. Esa sensación es lo que les hace felices y es lo que buscamos con cada diada. Ver sus caras durante la actividad ya nos dice que vale la pena».