En el marco del Día Internacional contra la Pesca Ilegal, celebrado este jueves, el IES Isidor Macabich organizó un taller de cocina para sus alumnos de Formación Profesional, centrado en la elaboración del plato tradicional de arroz con langosta de Ibiza. Esta actividad, en colaboración con la Cofradía de Pescadores de Sant Antoni e Ibiza, puso en valor el proyecto pionero iniciado en 2015 por ambas cofradías junto al Consell Insular d’Eivissa, que estableció un sistema de etiquetado individual para las langostas capturadas en aguas de Ibiza. Esta iniciativa garantiza la procedencia legal y sostenible del producto, facilitando a consumidores y restaurantes la identificación y el origen de las langostas.
El técnico de pesca del Consell, Toni Box, explicó a los estudiantes el sistema de etiquetado individual que se aplica a las langostas capturadas en nuestras costas. «Cada langosta lleva una brida con un número único que se puede consultar online para conocer el lugar y la fecha de captura, asegurando que el producto proviene de pesca artesanal legal y sostenible», detalló Toni. Esta medida pionera en el Mediterráneo ha permitido combatir la venta de langosta ilegal o procedente de otras zonas, que a menudo se comercializaba como si fuera local.
Además, el técnico resaltó que la flota artesanal pitiusa opera bajo un plan de pesca propio, regulando días y métodos para proteger las poblaciones marinas. Por ejemplo, la pesca de la langosta solo está autorizada entre el 1 de abril y el 31 de agosto, con restricciones de tamaño mínima y prohibición de capturar hembras con huevos, para preservar la especie.
Por su parte, Josep Lluís Joan, Técnico de Promoción de la Calidad Agroalimentaria del Consell, comentó la importancia de estas acciones ante el reto que supone la sobreexplotación de los recursos marinos en el Mediterráneo, una de las zonas más vulnerables del planeta. «España es uno de los países con mayor consumo de pescado, por eso la regulación y medidas como el etiquetado son fundamentales para garantizar un futuro sostenible», afirmó.
Joan también destacó que esta transparencia ha cambiado el mercado local, convirtiendo a los consumidores en vigilantes que exigen productos certificados. «Los restaurantes piden langosta con etiqueta porque garantiza la frescura, el origen y la legalidad, y los consumidores pueden tomar decisiones informadas», apuntó.
Al contrario de la escuela de Hostelería, que lleva más de dos años finalizada e inagurada, 8 millones de € de reforma (sin contar el suelo y la estructura) y tan sólo un curso reciente de 200 horas. Todo un éxito !!