Los más pequeños de la parroquia de Sant Rafel disfrutaron este sábado de una jornada muy especial para ellos. Y es que, tras la celebración de una noche de Halloween que acostumbra a ser una de las favoritas de los niños y niñas, muchos de ellos han vuelto a enfundarse en sus disfraces y sus trajes para acudir al envellat de Sant Rafel.
En el interior de la carpa se han congregado decenas de niños que han disfrutado de las atracciones que se han habilitado para la ocasión. Dos grandes castillos hinchables han sido los principales protagonistas de la jornada, y lo que más ha llamado la atención de los pequeños.
Pero no fue la única de las atracciones de la jornada, que ha durado desde las once de la mañana hasta las 14.00 horas sino que también se celebró una tradicional trencada de frutos secos, talleres de dibujo y pintura, además de pintacaras y rifas.
La jornada fue organizada por parte de la APIMA del CEIP de Sant Rafel. Su presidenta, Ivonne Lucena, explicó a este rotativo que «este año hemos puesto más actividades para los más pequeños, y también hemos dado los premios del concurso de pintura. Al final, lo importante es hacer pueblo».