Las fiestas patronales de Santa Gertrudis vivieron este domingo uno de sus actos más entrañables con el homenaje a las personas mayores de la parroquia. La jornada comenzó con una misa solemne en la iglesia del pueblo, seguida de una exhibición de ball pagès a cargo del Grup de Balls Tradicionals de Santa Gertrudis. Tras los actos religiosos y culturales, los asistentes se trasladaron al restaurante Santa Gertrudis, donde se celebró la tradicional comida de hermandad de la tercera edad, una gran paella que reunió a decenas de vecinos en un ambiente festivo y de convivencia.
«Es un día muy especial para nosotros; es un acto de convivencia donde disfrutamos del buen ambiente», destacó la vecina Rosa durante el festejo, resaltando que la celebración estuvo marcada por la alegría, el baile y la buena música, en un ambiente de convivencia y afecto.
Programa de fiestas
Hay que señalar que el homenaje a los mayores se enmarca dentro del amplio programa de las Fiestas de Santa Gertrudis 2025, que se celebran del 26 de octubre al 6 de diciembre e incluyen actividades para todas las edades: conciertos, talleres, competiciones deportivas, propuestas gastronómicas y actos religiosos. La jornada del domingo continuó por la tarde con teatro y entretenimiento para todos los públicos. El grupo de la Asociación de Vecinos Es Molí representó la obra Història d’un premi en el edificio polivalente. Posteriormente tuvo lugar el tradicional bingo pagès, con numerosos lotes y regalos, y, por la noche, se celebró la entrega de premios de los campeonatos de juegos de mesa.
Desde la Comisión de Fiestas de Santa Gertrudis quisieron agradecer «a todas las personas, vecinos, amigos, colaboradores y entidades que hacen posible cada año estas celebraciones, con su apoyo desinteresado y su entusiasmo».
Por su parte, el Ayuntamiento de Santa Eulària destacó el esfuerzo y dedicación del equipo organizador. «Gracias por haber preparado un programa variado que combina cultura, deporte, música y convivencia. Detrás de cada acto hay muchas horas de trabajo e ilusión, y esa entrega recibe siempre la mejor recompensa: ver cómo los vecinos disfrutan de lo que juntos se ha construido», señalaron desde el Consistorio.