Jesús es uno de los últimos pueblos que han visitado los Reyes Magos este martes seis de enero antes de despedirse hasta el año que viene y volver a Oriente. Su llegada al pueblo estaba prevista sobre la 13:00 horas, con un recorrido que les ha llevado desde el campo de fútbol de Jesús hasta el final del pueblo.
La más pequeños esperaban a los Reyes con muchas ganas, y estrenando muchos de los regalos que habían dejado en sus casas. «¡Me han traído esta trompeta!», le dice un pequeño a su amigo mientras la hace sonar. «¡En mi casa le ha traído regalos hasta al perro, una correa y chuches!», expresa otro.
Pese a que estaba previsto que los Reyes llegasen a Jesús a las 13:00 horas, se adelantaban 10 minutos para la sorpresa de todos. «¡Ya se ven! ¡Son ellos!», anunciaba una pequeña. Encabezados por los pajes y por un excelente equipo de baile, los Reyes Magos ya estaban en Jesús e iban a recorrer su calle principal para repartir caramelos y mucha ilusión. Los más pequeños estaban preparados con sus bolsas para guardar las golosinas, e incluso con paraguas para coger los máximos posibles.
Cumpliendo deseos
Lorena Tirado es la madre de Martina, y han esperado los tres Reyes Magos en Jesús «con mucho frío». «Hemos venido a ver los Reyes y a coger muchos caramelos», decía Martina, ansiosa por la llegada de Sus Majestades. Martina está junto a su hermana pequeña, quien, con cierta timidez, dice que le han traído «un muñeco muy guay». A Martina, por su parte, le han traído «balas para la Nerf y un laboratorio para hacer bolígrafos». «¡Quiero que lleguen ya para coger caramelos y despedirlos hasta el año que viene!», dice Martina mientras su madre añade que «mañana tocará ir al cole».
«A mi hijo Raúl le han traído libros, un cocodrilo que pega bocados y un scalextric», explica Raúl Sánchez. «Y aún nos queda ir a casa de la abuela, que vive aquí arriba y nos ha dicho que han traído más cosas», explica el pequeño. «Lo más importante de todo es vivirlo con alegría y disfrutarlo con la familia. Y que no toque el haba en el roscón, claro», concluye el padre entre risas.
José Ortigosa es el padre de Vida y Mateo, dos pequeños que «ya han recibido sus regalos y han comido roscón». «Tenemos suerte de que no nos ha tocado el haba este año a ninguno de nosotros», explica. «A mí me han traído unos patines que tienen luces en las ruedas», explicaba la pequeña Vida. «¡Mira, a mi esto!», exclamaba Mateo mientras enseñaba sus muñecos del Capitán América y Black Panther. «Ya les hemos dado las gracias a los Reyes en la cabalgata, y les hemos dicho que hasta el año que viene», concluía José.
De esta forma, los Reyes Magos se han despedido de Jesús hasta el año que viene, dejando mucha ilusión, muchos dulces, y a todos los niños del pueblo felices.