Este domingo el restaurante Es Cruce, en Sant Rafel, se ha convertido en el escenario de la XII edición de la Paella Musical, una cita que volvió a confirmar su condición de clásico dentro de la agenda cultural vinculada a la música en Ibiza. El encuentro coincidió además con el 22 aniversario de la Asociación Músico Cultural Retro, entidad impulsora del evento.
La jornada reunió a más de 300 personas, que respondieron a una propuesta basada en la combinación de gastronomía popular, música en directo y un marcado carácter de homenaje a décadas anteriores. Desde el mediodía, el ambiente fue el de las grandes ocasiones, con un público diverso que llenó el local para participar en una celebración que, año tras año, refuerza su dimensión social y cultural.
El Dúo Juvents, procedente de Barcelona, fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a la parte musical de la jornada. Su actuación abrió un programa pensado para acompañar la comida y preparar el terreno para uno de los momentos más significativos del encuentro: la entrega de reconocimientos a personas e instituciones que han respaldado la labor de la Asociación Cultural Retro desde sus inicios.
Tras la comida, tuvo lugar el acto de menciones, concebido como un agradecimiento público a ese apoyo continuado. Tal como explicó el presidente de la asociación, Pepe Pilot, se trataba de distinguir a quienes «han mostrado el apoyo a la asociación desde el primer día». Entre los galardonados figuró el Ajuntament de Sant Antoni, así como el Grupo Prensa Pitiusa, con una mención especial para el Periódico de Ibiza y Formentera, al que Pilot quiso agradecer explícitamente que «siempre nos han tratado de una manera especial».
La Asociación Retro entregó también su distinción a José Tur, Pep Cireses, en su condición de «divulgador de la cultura, porque la música es cultura», según subrayaron desde la organización. El homenaje puso en valor su papel como pionero al «convertirse en un pionero haciendo los primeros guateques allá en 1965», una etapa clave en la introducción de nuevas formas de ocio musical y descubrimiento de nuevas músicas en la isla.
Asimismo, recibieron por sorpresa el reconocimiento de la asociación Jesús Rumbo, definido como «gran divulgador y presentador del mítico programa Kafé Kaleta», y Rafa Martínez. Todos los homenajeados fueron obsequiados con una escultura del ceramista ibicenco Toniet, un gesto simbólico que fue recibido con una ovación por parte del público.
Concluido el bloque de homenajes, llegó el momento más esperado de la jornada: la actuación de Emilio José. El cantante cordobés, una de las voces más representativas de la canción melódica española de los años setenta, fue el encargado de cerrar el encuentro con un repertorio que conectó de inmediato con la audiencia. La interpretación de algunos de sus temas más conocidos despertó una intensa respuesta emocional, especialmente con «Soledad», que fue coreada por la práctica totalidad del público.
La Paella Musical volvió a demostrar así su capacidad para reunir a cientos de personas en torno a la música entendida como patrimonio compartido. Más allá del componente festivo, el evento reafirmó el papel de la Asociación Músico Cultural Retro como agente activo en la divulgación y preservación de la memoria musical, consolidando una cita que combina nostalgia, convivencia y cultura en un formato ya imprescindible para muchos aficionados.