Los fuertes vientos, las lluvias y, en definitiva, los temporales que han azotado nuestras islas estos últimos días han hecho que los pescadores no hayan podido lanzarse al mar tanto como les hubiera gustado, lo que repercute lógicamente en los puestos de venta de mercados como el Mercat Nou, de Vila. Sin embargo, hay un pescado que resiste como protagonista indiscutible de estos pescados de invierno, y ese es el gerret.
«El 80% de la venta de pescado estos meses es del gerret y, si le quieres sumar, también la sepia, que se está cogiendo alguna», asegura Jose Moya, el propietario de la pescadería Carmen Fiona. El resto del pescado viene mayoritariamente de la península, más concretamente de la costa de Alicante, más allá «de algún gall o rotja, que se venden sobre todo los fines de semana».
El gerret es protagonista, asegura Moya, tanto por precio como por tradición, como por versatilidad en la cocina «hay desde gerretó, más pequeño, para hacer frito, mientras que el de mayor tamaño se puede hacer escambechado, torrado o incluso se incluye en platos cuando se hace matanzas». Sin embargo, y pese a todas estas virtudes «la gente joven no valora tanto el pescado como lo hacían las anteriores generaciones».
Foto: Irene Arango
Este cambio generacional tiene también su parte en cuanto a la pesca: «si desaparecen los dos o tres pescadores que quedan en la isla desaparecería también el gerret de artet». Y es que el único que llegaría a las pescaderías en este caso sería el de pesca de arrastre que, según Moya «no es lo mismo, no llega tan entero. Es bueno también, pero no es lo mismo».
Maria Marí, de Pescados Oliver, explica que el gerret empieza a llegar en noviembre y suele estar disponible hasta marzo, aproximadamente. Como pescado considerado de invierno, asegura, no hay mucha más cosa, más allá de molls y mollets. El gerret, asegura, se lo piden especialmente la gente de la isla «que sabe que es un pescado de invierno, que es ahora la época y que en verano no hay o es muy delgado». El precio, a 9,90 euros el kilo, es uno de sus grandes atractivos.
«De temporada últimamente no hay nada, solamente gerret», asegura Carmen, de Pescados Valentina, puesto que esos pequeños llaüts «son de los pocos que están saliendo», con lo cual la mayoría del pescado lo tienen que traer de la península.