Hace unas semanas el Espai Jove acogió la Flower Freak, un evento en el que todos los fans del universo otaku pudieron disfrutar al máximo de videojuegos varios y comprar merchandising traído directamente desde Japón. Ese día, el evento se realizó en una sola planta, quedando un espacio bastante limitado. Sin embargo, este domingo día 1 de febrero todas las plantas del Espai Jove se han preparado para acoger el FreakendXL. O lo que es lo mismo, el evento que se realizó hace unas semanas, pero a lo grande.
De esta forma, el Espai Jove abría sus puertas a las 12:00 horas de la mañana y hasta las 21:00, acogiendo todo tipo de torneos, concursos y rifas. Sin embargo, la apertura se hizo esperar unos minutos, y no fue hasta las 12:20 que pudieron abrir, ya que había muchos aspectos a tener en cuenta y por preparar. Esto provocaba que decenas y decenas de jóvenes, muchos de ellos disfrazados para la ocasión, estuviesen pegados a la puerta hasta que llegase el momento de poder entrar.
«¡Hola, queremos entrar ya!», exclamaba un pequeño que iba disfrazado de un personaje de Dragon Ball y mientras tocaba a la puerta del establecimiento. Otro de ellos, disfrazado de Pikachu, le preguntaba a su padre que cuánto faltaba para poder ir a jugar, mientras que dos amigos, planificaban a que juegos iban a jugar primero. «Yo quiero empezar jugando al FIFA, y luego podemos jugar al Mario Kart», le decía uno, mientras el otro le replicaba que tenía «muchas ganas de jugar al juego de Dragon Ball».
Murmullos y nervios, hasta que después de minutos esperando se escucha: «¡al fin!». Era un pequeño que veía como desde el interior iba el responsable a abrir la puerta. Una vez abierto, como si de una carrera de la Fórmula 1 se tratase, los niños y niñas que estaban abarrotados en la puerta empezaron a correr para no perder su consola y su videojuego preferido.
Juegos y torneos
En la entrada había infinidad de muñecos y figuras, además de cajas sorpresas y multitud de dulces traídos directamente desde Japón. Jordi es uno de los organizadores, y respecto a este punto de venta destacaba que «hay conos de chocolate de Doraemon, un pez de chocolate que es muy famoso en Japón y una especie de palos de chocolate y de diferentes sabores que son los que más triunfan».
«Teníamos que traer nuestro mejor material porque ahora hacemos el evento en el Espai Jove a lo grande», añadía.
«Este domingo hemos usado todo el Espai Jove, no hay ni una sala libre. En las dos primeras plantas tenemos videojuegos varios como por ejemplo el FIFA, Mario Bros, Dragon Ball o el Smash Brosh.
Además también tenemos realidad virtual, y muchas cosas más», explicaba. «Pero uno de los platos fuertes, nunca mejor dicho, es que arriba del todo tenemos cocina japonesa a un precio muy económico, que lo hace mi hermano que es cocinero de un restaurante de Sant Antoni», decía mientras señalaba a su hermano, quien ultimaba preparativos.
«También tenemos cinco torneos diferentes de varios videojuegos con premios muy chulos, un concurso de preguntas, y hasta una especie de ruleta de la suerte grande con temática anime, manga y de videojuegos», mostraba mientras apuntaba a los premios. «Y acabaremos con una gran rifa, cuya inscripción es gratuita, por lo que llevarse una figura o un premio simplemente por venir al Espai Jove me parece brutal», finalizaba.
Cocina japonesa
En la última planta del Espai Jove se encontraba Matías, hermano de Jordi y encargado del bar japonés, uno de los grandes atractivos de este gran evento, ya que lo montan en cada evento desde 2008 y siempre triunfa. «Preparo un poco de tapeo japonés, que la verdad que a la gente que viene le encanta. Y lo hacemos a un precio muy económico, porque sabemos que la gente que viene es generalmente niños y niñas pequeños que no tienen dinero para costear según qué cosas», explicaba.
«Algunos de los platos que hacemos son los Tokoyaki, que son una especie de buñuelos de pulpo y que la verdad son los preferidos de todo el mundo; hacemos también gyozas, pollo japonés frito, un frankfurt en tempura, que es una novedad de este año, y el yakisoba pan, que es como un bocadillo», precisaba. «A mí la verdad que el mundo otaku no me gusta tanto como a mi hermano, pero los eventos que se montan son muy guays y siempre me lo paso muy bien», añadía.
«Lo que está claro es que es un plan de domingo perfecto: vienes a jugar los videojuegos con los amigos, comes la mejor comida japonesa, luego juegas los diferentes torneos que se han preparado, y participas en la rifa a ver si tienes suerte y te vas con algún regalo a casa. No se puede pedir más», finalizaba Matías antes de empezar a preparar todos los platos que iba a vender este domingo en el Espai Jove mientras veía a decenas de niños jugar a sus videojuegos preferidos.