Muchos de los secretos que pueden entrañar lugares como es Soto o el recinto amurallado de Dalt Vila fueron desvelados este sábado por la mañana en la ruta patrimonial organizada por el Ayuntamiento de la ciudad. El itinerario, que tuvo que ser cancelado la pasada semana debido a la lluvia, reunió a unos 30 participantes, a pesar de que también al principio el mal tiempo hizo temer que no se pudiera llevar a cabo.
Tras un pequeño chubasco, comenzaron a concentrarse en el parque Reina Sofía los asistentes a esta primera ruta del año.
La concejala de Cultura y Patrimonio, Carmen Domínguez, recordó que esta vez han querido salirse un poco de lo que son los típicos recorridos por Dalt Vila y, por ello, han apostado por itinerarios «más especiales», visitando este sábado la zona exterior de las murallas, el Camí del Calvari o es Soto.
«Vamos a hacer otra ruta por desconocidas calles de Dalt Vila o conoceremos edificios emblemáticos. El objetivo es que la gente conozca nuestro patrimonio», señaló.
El guía Raimon Doménech aseguró que su intención era poner en valor el entorno de la ciudad amurallada y no sólo el interior, puesto que es una zona desconocida en la que pueden descubrirse desde detalles de las murallas hasta restos de molinos que existían en es Soto.
«Tenemos muchos elementos tanto históricos como arqueológicos in situ y pasamos por al lado y no nos damos cuenta de la importancia que tiene todo este lugar», insistió.
El experto también destacó el «éxito» que suelen tener estas rutas patrimoniales tanto entre el público local como entre los turistas que puedan visitar la isla en esta época del año.
Clotilde, una vecina de Ibiza «100%», aseguró que le interesa todo lo relacionado con Ibiza, por lo que, si la semana pasada visitó el Parador, este sábado se animó a completar la ruta patrimonial. Su acompañante Victorina manifestó también que «tanto si llueve como si no, nada nos para a la hora de participar en estas cosas».
Mari, residente en la isla, explicó que muchas veces ha subido a Dalt Vila, pero nunca había participado en una ruta guiada en la que se pueden aprender cosas. Esta joven completó el recorrido con unos amigos de fuera, encantados también con la experiencia.
Rafi, junto a su mujer y una amiga, completó el itinerario puesto que suele acudir siempre que puede a las visitas teatralizadas por Dalt Vila. Residente en Santa Eulària, reconoció que la apertura del Parador no les ha llamado nada la atención y no les ha dado más ganas de visitar el casco histórico de Vila.
Vicent, otro vecino del municipio, destacó que le gustan mucho estas iniciativas para descubrir toda la riqueza patrimonial existente en Ibiza.