Las visitas teatralizadas a la iglesia de Sant Josep, celebradas este domingo dentro del programa de las fiestas patronales, han registrado una gran aceptación por parte del público, con cuatro pases organizados a lo largo de la jornada y una notable afluencia de asistentes interesados en conocer la historia del templo de una forma diferente y divulgativa.
La iniciativa, impulsada por Miguel Vingut y Neus Torres, ha contado con la participación de ambos actores junto a Vicent Marí ‘Palermet’ e Ignasi Rosselló, quienes han dado vida a algunos de los personajes clave en la historia de la construcción de la iglesia, levantada entre 1727 y 1731. A lo largo del recorrido, los intérpretes han encarnado al maestro de obras deniense responsable del templo, Pere Ferro, así como a varios vecinos del pueblo cuya participación resultó fundamental para sacar adelante la construcción. ‘Palermet’, además de representar al constructor, también se ha puesto en la piel de otro personaje fundamental en la historia de la parroquia, el cura Josep Ribas Capdepuig.
La visita, conducida por Neus Torres, ha situado a los asistentes en el contexto histórico de la época, unos años que definió como «complejos y convulsos», en referencia a episodios como la Guerra de Sucesión y sus consecuencias. La representación ha servido para explicar las numerosas dificultades que sufrió la construcción de la iglesia, condicionada por el contexto político y económico del momento, así como por diversos contratiempos. Entre ellos, el accidente laboral que sufrió el propio Pere Ferro o la explosión en el polvorín de Santa Llúcia durante el conocido como ‘anys d’es trò’, que obligó al maestro de obras a trasladarse a Dalt Vila para trabajar en la reparación de estas instalaciones. Todo este carrusel de inconvenientes, tal como explicaba Torres durante la visita, «produjeron momentos de desánimo en el pueblo pensando que nunca se terminaría la obra del todo».
Durante el recorrido también se han dado a conocer diferentes elementos artísticos y patrimoniales de la iglesia. Entre ellos destaca la pintura del Ecce Homo realizada por José Sánchez de Ocaña, una pieza singular pintada por ambos lados del lienzo, mostrando en una cara la parte frontal de Cristo y en la otra la espalda. Asimismo, los asistentes han podido conocer la historia de otros elementos como la trona de la iglesia o el antiguo retablo, que fue destruido casi por completo en 1936.
Estas visitas teatralizadas se consolidan así como una propuesta cultural que combina historia, patrimonio y teatro, permitiendo a vecinos y visitantes acercarse al pasado de Sant Josep de una manera amena y didáctica, recuperando la memoria de las personas que hicieron posible la construcción de uno de los edificios más emblemáticos del municipio.