Sant Antoni acogió ayer la VIII Fira del Peix i del Marisc d’Eivissa, una cita gastronómica que busca dar visibilidad al sector pesquero local y fomentar el consumo de producto de proximidad. El evento, organizado por el Ayuntamiento de Sant Antoni y la Cofradía de Pescadores de Sant Antoni, se celebró en el Passeig de ses Fonts con una amplia programación para todos los públicos.
La feria nació con el objetivo de poner en valor tanto el trabajo de los pescadores como la calidad del producto que llega diariamente a los puertos de la isla. «Queremos promocionar el pescado del día a día, el que realmente forma parte de la vida de los pescadores», explicaron desde la cofradía, subrayando la importancia de dar protagonismo a especies menos conocidas como la rascasa, la corva, el bonito o la bacoreta.
Durante toda la jornada, cinco puestos de restauración ofrecieron tapas y raciones elaboradas con pescado y marisco fresco de Ibiza. Las propuestas combinaron recetas tradicionales con elaboraciones más innovadoras, «mostrando la versatilidad de un producto que va desde la apreciada gamba ibicenca hasta pescados de roca y especies azules». Uno de los atractivos principales fue la participación directa de la Cofradía de Pescadores de Sant Antoni, que contó con un espacio propio donde ofreció distintas elaboraciones. Los cocineros participantes destacaron también el valor de trabajar con producto fresco y de proximidad, ya que, según explicaron, cocinar con pescado de aquí marca la diferencia, no solo en el sabor, sino en la sostenibilidad.
El evento también contó con una buena acogida por parte del público asistente. Maria Torres, vecina del municipio, aseguró que «es una oportunidad perfecta para probar pescado fresco de la isla en un ambiente muy agradable». En la misma línea, el turista Javier destacó que no conocía muchas de estas especies. «Me ha sorprendido mucho la calidad y el sabor, especialmente en las tapas más elaboradas», apuntó. Familias completas se acercaron al paseo para disfrutar de la jornada. «Hemos venido con los niños y está muy bien porque hay actividades para ellos mientras nosotros probamos la comida», comentó Ana, valorando positivamente la combinación de gastronomía y ocio.
Por su parte, el visitante Carlos resaltó el carácter local del evento: «Se nota que aquí se apuesta por el producto de la isla». Además de la oferta gastronómica, el programa también incluyó una paella popular para 150 personas, demostraciones de cocina en vivo y una exhibición de ball pagès que inauguró la jornada. La música también tuvo un papel destacado con diferentes actuaciones musicales.