Un año más, vecinos de Santa Eulària cumplieron con la tradición y procesionaron hasta la ermita de sa Creu d’en Ribes. Saliendo desde la plaza del Ayuntamiento, en poco más de 40 minutos se completó se completó la romería y llegaron a este paraje de la Villa del Río. Esta pequeña ermita fue construida por Pere Joan de Pere, ‘Pouet’, en el lugar donde, según la leyenda, se encontró con el diablo cuando estaba talando madera. Desde este punto de 221 metros de altura se puede contemplar una espectacular vista sobre la bahía, el mar y el interior de la isla.
Esta pequeña capilla es una de las más antiguas de la isla y la única que tiene dos estancias, un pequeño vestíbulo y un oratorio, a pesar de sus reducidas dimensiones (apenas 5,54 metros de largo y 4,30 metros de ancho).