Diez años después de su última actuación en Las Dalias, Alborosie regresa al Garden junto a Shengen Clan para reencontrarse con Ibiza y con uno de esos escenarios que forman parte de su historia personal dentro de la isla. El artista siciliano, afincado en Jamaica desde hace más de dos décadas, vuelve convertido en una de las grandes referencias internacionales del reggae contemporáneo, con una trayectoria marcada por la autenticidad, el compromiso con las raíces y una conexión muy especial con el directo.
Su regreso a Las Dalias llega en un momento de plena madurez artística, después de años recorriendo el mundo junto a Shengen Clan y manteniendo intacta una visión musical profundamente ligada a la libertad, la espiritualidad y el mensaje social que define la cultura reggae.
Antes de su concierto en Sant Carles, Alborosie comparte sus sensaciones sobre Jamaica, Ibiza, la música y esa conexión humana que sigue siendo el centro de todo.
- Han pasado diez años desde vuestra última actuación en Las Dalias. ¿Qué recuerdos guardas de aquella noche y qué significa para ti volver ahora junto a Shengen Clan?
- Estoy muy contento de volver a Ibiza, a Las Dalias. Es un lugar mágico al que necesitaba volver, nadie lo sabe mejor que yo. Me encanta estar aquí y estoy realmente feliz de regresar.
- Después de tantos años viviendo en Jamaica, ¿sientes que sigues descubriendo cosas nuevas dentro de la cultura reggae o ya forma parte completamente de tu identidad?
- Jamaica es mi hogar. Obviamente, cada día experimentamos algo nuevo, pero Jamaica es mi casa, mi lugar. Es parte de mí.
- En tu música conviven roots, dub, dancehall o rub-a-dub de una forma muy natural. ¿Cómo consigues mantener esa esencia auténtica sin dejar de evolucionar?
- Soy un artista reggae, así que sigo haciendo lo que hago. El reggae es mi música. El mensaje del reggae, la libertad, la espiritualidad… sigo haciendo lo que sé hacer.
- Tus directos tienen algo muy especial, casi ritual. ¿Qué importancia tiene para ti la conexión con el público cuando subes al escenario?
- La conexión es la clave de mi música. Yo actúo para la gente y la gente me devuelve amor. Es un intercambio. No puedo estar aislado, tengo que estar con la gente.
- A lo largo de tu carrera has defendido el reggae desde el respeto absoluto a sus raíces. ¿Crees que hoy en día sigue siendo una música capaz de transmitir mensaje y conciencia social?
- El reggae siempre será capaz de transmitir mensajes. Quizá ahora la gente está un poco distraída, pero creo que el momento está llegando de nuevo.
- Has colaborado con figuras fundamentales de la cultura reggae y también con nuevas generaciones de artistas. ¿Qué buscas en una colaboración?
- Musicalmente, siempre estoy abierto a colaborar con otras personas. Si algo aparece en mi camino o algo que decido hacer nace de forma natural, siempre es bienvenido.
- ¿Qué te inspira actualmente como productor y compositor?
- La vida diaria. Me inspiran la vida, las situaciones, la política, la espiritualidad, las redes sociales, el comportamiento de la gente en general… todo eso es inspiración para mí.
- Después de más de mil conciertos alrededor del mundo, ¿qué sigues buscando cuando sales de gira?
- Simplemente disfruto de mí mismo. No veo la música ni el arte como un trabajo. Es mi vida. Estoy bien conmigo mismo y disfruto lo que hago.
- Ibiza siempre ha tenido una conexión muy especial con músicas ligadas a la libertad, la espiritualidad o la comunidad. ¿Cómo sientes tú la energía de la isla cuando actúas aquí?
- Amo Ibiza y estoy muy feliz de volver. Me encanta la vibra, la gente y la energía de la isla. Además, Ibiza tiene una conexión muy especial con la música, desde la electrónica hasta esa parte más espiritual y libre vinculada al movimiento hippie. Me encanta esa mezcla.
- Shengen Clan no es simplemente una banda de acompañamiento. ¿Cómo describirías la relación y la energía que existe entre vosotros sobre el escenario?
- Todos somos uno aquí. Todas las personas con las que trabajo forman parte de mi vida y las quiero. Entre nosotros existe un respeto mutuo muy fuerte.