El CEIP Labritja celebró este viernes su 50º aniversario con una multitudinaria fiesta que reunió a alumnado, familias, docentes y vecinos en una jornada marcada por el ambiente festivo, las altas temperaturas y la emoción de quienes cerraban una etapa fundamental de sus vidas.
La celebración comenzó a las 18.30 horas en las instalaciones del centro, donde durante toda la tarde se sucedieron las actividades programadas para conmemorar medio siglo de trayectoria educativa en el municipio de Sant Joan de Labritja. A pesar del intenso calor que acompañó la jornada, la comunidad educativa respondió con una notable participación en un acto que sirvió para recordar la historia del colegio y reforzar los vínculos entre las distintas generaciones que han pasado por sus aulas.
El momento más emotivo de la tarde llegó con la despedida de los estudiantes que finalizan Primaria y que el próximo curso comenzarán una nueva etapa en el instituto. Los jóvenes protagonizaron un sencillo pero sentido homenaje a sus maestras, algunas no pudieron contener las lágrimas, a quienes entregaron diversos detalles como muestra de agradecimiento por los años compartidos y por el acompañamiento recibido durante su paso por el colegio. El gesto provocó momentos de emoción tanto entre el profesorado como entre las familias asistentes y algunas de las alumnas.
La programación continuó con distintas actuaciones preparadas por el alumnado, que mostró sobre el escenario parte del trabajo realizado durante el curso. La cultura tradicional ibicenca también tuvo su espacio gracias a la actuación de la Colla de Ball Pagès Labritja, que aportó el componente más arraigado de la celebración.
Los más pequeños disfrutaron además de castillos hinchables y talleres infantiles instalados en el recinto escolar, mientras que la Comisión de Festes de Sant Joan de Labritja se encargó del servicio de comida y bebida para los asistentes. La empresa IbizaIn colaboró asimismo con la aportación de diferentes dulces que hicieron más llevadera una tarde marcada por las elevadas temperaturas.
Con esta celebración, el CEIP Labritja quiso rendir homenaje a todas las personas que han formado parte de su historia durante los últimos cincuenta años. La jornada sirvió para recordar el papel que el centro ha desempeñado en la vida educativa y social del municipio y para despedir, entre aplausos y emociones, a una nueva promoción de alumnos que deja atrás las aulas del colegio para afrontar una nueva etapa académica.