Poco antes de la una del mediodía, y bajo un sol de justicia, la gente sale de la iglesia de Sant Josep y se une a los que estaban esperando justo fuera del templo. En torno a la plaza de la iglesia se forma un coro, en cuyo centro se ubican los balladors y balladores de la Colla de Balansat, de Sant Miquel.
Durante algo más de media hora una quincena de miembros de esta colla ofrece un espectáculo de ball pagès a todo el público asistente en una jornada muy especial para los mayores de la parroquia de Sant Joan, acompañados de los clásicos bunyols, además de las muy necesarias botellas de agua.
Y es que este domingo, y con motivo de las fiestas patronales de San Juan, los mayores de Sant Joan han disfrutado de su jornada más especial, la del Día dels Majors. Esta es una tradición que lleva ya muchos años celebrándose en la parroquia del norte de la isla.
Tras la misa solemne y el ball pagès, los mayores se han desplazado hasta el restaurante Ses Arcades. Ahí, más de un centenar de ellos, han disfrutado de un menú que ha incluido una paella como el plato principal del domingo.
Además de todo esto, a partir de las ocho de la tarde, y en Plaça Espanya, se celebrará una obra de teatro Un viatge regalat, a cargo de la asociación de Teatre Es Cubells.
Los mayores
«Nos juntamos en un día como este que se organiza una fiesta para nosotros, los viejos», asegura Francisca Marí, de Can Joan d’en Pou, una finca ubicada poco antes del núcleo urbano de Sant Joan. A sus 93 años es una clásica de este tipo de eventos, a los que acude todos los años y asegura «no perderse ninguno».
Desde los comienzos también está Juanito Botigues. De hecho, tal y como explica, este tipo de jornadas comenzaron siendo organizadas por el Grupo Cultural de Sant Joan, en el que él participaba. «Los tres primeros años éramos nosotros los que lo organizábamos y lo pagábamos, hasta que pasó a hacerlo el Ayuntamiento», explica. Desde entonces, sigue sin faltar a estas comidas.
Vicent y Toni llevan siendo amigos «desde que íbamos al colegio, y desde eso han pasado muchos años», explican. Este domingo tampoco han querido perderse la cita porque, pese a tener 83 y 81 años respectivamente «nos sigue gustando mucho la fiesta».