Jordi Sunyer Bonet ya escuchaba todo tipo de música desde bien pequeñito. Empezó a pinchar siendo adolescente, de forma autodidacta y con una mesa que le regalaron, y en 2017 dio el salto profesional en Es Paradís. Desde entonces ha seguido actuando en distintos espacios y eventos de la isla y hace tres años inició su colaboración con Pure Ibiza Radio. Hay además un elemento importante de su historia: Yor D es invidente desde los tres años, pero la ceguera no le ha impedido desarrollar una carrera profesional como DJ.
—Vuelves a actuar en unas fiestas de Sant Bartomeu. ¿Qué significa para ti pinchar para el público de tu propio municipio?
—En primer lugar estoy muy agradecido de que los organizadores del evento vuelvan a contar conmigo en este caso en el 25 aniversario de la fiesta cartagineses y romanos, esto significa para mi que a la gente le gusta mi música. Pinchar la música que te gusta y además en la principal playa de Sant Antoni es siempre especial.
—Has pasado de una etapa más festivalera a buscar sonidos más melódicos y house, ¿dónde dirías que está ahora YOR D musicalmente?
—La música house yo creo que es la base de todos los estilos que conocemos. Hoy en día está en todas las músicas electrónicas. Actualmente pincho más sonidos melódicos y afro house en mi programa semanal en Pure Ibiza radio y también en el Sunset bar del hotel al que voy todas las semanas. Este tipo de música se adapta muy bien al horario y el tipo de público que tengo. Al final es la evolución de un artista, aunque si es horario de madrugada la música que selecciono es tech house.
—En tus sesiones aparecen influencias de música de los 80 y los 90 reinterpretada con sonidos actuales. ¿Qué tienen esas décadas que todavía funcionan tan bien en Ibiza?
—Las versiones de música de hace años es un sonido que se implementa perfectamente en la gente joven, son melodías reconocibles y que transmiten optimismo y buen rollo. Para las generaciones más mayores es bonito escuchar sonidos de cuando eran jóvenes que les traen buenos recuerdos. Es un tipo de música que siempre anima al público en general.
—La radio hoy forma parte de tu identidad artística. ¿Qué has aprendido presentando un programa que no habrías aprendido únicamente pinchando en una cabina?
—Para mi el programa de radio actualmente es una ventana al mundo increíble, me permite conectar con miles de personas que quieren lo mismo, escuchar buena música. Todo esto me ha aportado saber cómo conectar con la gente verbalmente y poder hacer que se queden escuchando durante una hora. He ganado en confianza en mi mismo y en perder el miedo al micrófono.
—¿Qué diferencia hay entre YOR D, tu identidad artística, y Jordi, la persona que está detrás de ese nombre?
—No hay ninguna diferencia ya que siempre he tenido la vena artística muy dentro y en mi vida personal la música es un eje fundamental, es mi trabajo y también mi hobby. Soy una persona normal y corriente, todavía no he llegado al punto de tener una identidad como personaje artístico.
—Trabajas con mesas de mezclas convencionales y has explicado que memorizas la posición de los controles. ¿Con los años has desarrollado una manera de pinchar tan interiorizada que ya no piensas conscientemente en esa parte técnica?
—Es verdad que tengo buena memoria para esto, además los botones en Pioneer son muy similares, pero cuando tengo que pinchar con una mesa diferente a la que uso normalmente también me lo tengo que pensar en mi interior. Más que nada para no tocar alguna que no debo y tener algún imprevisto. Cuando pincho con mesas de mezclas a las que estoy habituado estoy concentrado en seleccionar los temas y hacer las mezclas más que en el aspecto técnico, que ya me sale de forma natural.
—En 2026 ya has pasado por contextos muy distintos: desde la apertura de Es Paradís hasta propuestas culturales como las Nits de Museu. ¿Qué crees que tienen en común todos esos públicos?
—A pesar que estos públicos no tienen nada que ver ni tampoco el estilo de música, creo que puede haber personas por ejemplo de Nits de Museu que conecten conmigo a través de la radio o vengan a eventos más de club. Estos eventos tan diferentes demuestran que la música llega a todas las personas en sus variados estilos y para todo tipo de edades. También a título personal ha sido un reto para mí, ya que en Nits de Museu he pinchado música ibicenca, que no tiene nada que ver con el estilo que tengo habitualmente.
—Cuando eras pequeño y todavía no sabías hasta dónde ibas a llegar, ¿te imaginabas alguna vez viviendo de la música y subiéndote a una cabina delante de cientos de personas?
—Yo siempre he soñado compartir la música que me gusta con las personas. Entonces la respuesta sería que sí. No me imaginaba nunca participar en eventos del Museo, poner música varios años seguidos en la playa o incluso conocer personas maravillosas que llevan muchos años en este sector.
—Cuál ha sido el momento de tu carrera en el que más orgulloso te has sentido de ti mismo?
—Recuerdo una de las primeras veces en Es Paradis, era la fiesta Glow. Darte cuenta que la gente disfruta y lo pasa bien con la música que pones es muy satisfactorio. También cuando voy a la radio me siento muy orgulloso de lo que he conseguido, estoy muy agradecido de los mensajes de los oyentes y de ver que llegas a tanto público.
—Tu trayectoria no ha seguido precisamente un camino convencional. ¿Qué ha sido lo más difícil de llegar hasta donde estás y qué crees que has aprendido de todo ese camino?
—Ha sido difícil porque muchas veces he recibido un no por respuesta o simplemente el silencio, pero siempre entre tanta gente he encontrado buenas personas que sí que me han dado oportunidades, consejos e incluso me han enseñado sus trucos a nivel profesional. No sabría decir qué ha sido lo más difícil, quizás llegar a que te dejen pinchar en un sitio regularmente pero creo que es una cosa que tiene que ver con la actitud y sobre todo con la constancia y la profesionalidad.