El presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas, reiteró este miércoles su preocupación por la falta de recursos para atender a las decenas de migrantes irregulares interceptados en la isla en las últimas horas. En una comparecencia urgente ante los medios de comunicación, Portas explicó cómo, ante esta situación, este miércoles escribió a la directora insular del Estado, Raquel Guasch, para saber cómo están gestionando desde el Ejecutivo central esta nueva oleada de pateras.
«Le he querido expresar mi preocupación. Lo que no puede ser es que estamos actuando como el martes, sin una atención inicial a los migrantes por parte de Cruz Roja y con todas estas embarcaciones que tocan tierra sin haber sido interceptadas previamente. Por tanto, reclamamos una actuación inmediata por parte de la administración competente, que es el Estado y que es quien tiene una maquinaria potente para afrontar esta situación», insistió Portas, quien reiteró que esperan respuestas ante esta realidad.
Según lamentó, ya el martes se evidenció la falta de recursos para atender a los migrantes, una triste situación que se repitió este miércoles.
Con cerca de 250 personas interceptadas en la isla tras llegar en patera, Portas explicó que entre ellas hay 13 menores que deberán ser tutelados por un Consell sobresaturado en este ámbito.
Con las nuevas llegadas, fuentes de la institución señalaron a este rotativo que ahora mismo «entre 140 y 150 menores migrantes no acompañados» se encontrarían bajo la tutela del Consell. «Se está confirmando la edad de los recién llegados y debe comprobarse también si ha habido mayorías de edad entre los que ya estaban en Formentera», insistieron.
Entre otras cuestiones, el presidente lamentó que esta oleada ha puesto al límite la capacidad operativa y logística de los servicios en la isla. Además de no poder contar con efectivos de la Cruz Roja, este martes tuvo que ser la brigada de trabajos del Consell la que proporcionó agua a los migrantes en el puerto de la Savina. Además, y tras una avería en el furgón, los agentes de la Guardia Civil tuvieron que utilizar un vehículo de Protección Civil para trasladar a estas personas. También todos los agentes de la Policía Local han estado centrados en estos trabajos de asistencia, tensionándose los recursos ordinarios destinados en Formentera a la seguridad y el orden público.
El presidente también sugirió que responsables del Gobierno se desplacen a Formentera para ver qué está pasando y en este punto se refirió a la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, quien recientemente viajó a Ibiza sin visitar Formentera «y cuando ves las cosas con tus ojos es más fácil poder intervenir de la manera que toca».
Portas criticó que, a pesar de algunas promesas, una carpa que debía instalarse en el puerto de la Savina para atender a los migrantes todavía no ha sido montada y tampoco se está ejecutando el convenio con Cruz Roja para la primera atención humanitaria.
Sobre el espacio cedido por Autoridad Portuaria, Portas afirmó que siempre es mejor poder contar con un espacio para estas personas, aunque «es evidente que los recursos deben mejorar».
Sobre los cuatro agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil desplazados este verano a Formentera, el presidente consideró que se trata de una dotación «insuficiente» que debería, como mínimo, doblarse.
También recordó que está pendiente la instalación del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil que ayudaría a vigilar la costa.
Esto es la decadencia de Europa, y ya es tarde para ponerle remedio y el progre que no lo quiera ver, lo verá