Un sargento de la Guardia Civil de Formentera ha sido detenido el pasado martes por un presunto delito de trato degradante, según adelantó Ràdio Illa. La detención se produciría en el marco de una investigación por una pelea que tuvo lugar el pasado mes de octubre en la Pitiusa menor en la que se habría visto envuelto el sargento y otra persona que no pertenece al instituto armado.
El agente, según publicó Ràdio Illa, ya declaró en el Juzgado de guardia de Ibiza y fue puesto en libertad con medidas cautelares.
Según el artículo 175 del Código Penal, los agentes que sean finalmente condenados por estos delitos podrán ser castigados con penas de prisión de entre 2 y 4 años e inhabilitación absoluta de 4 a 8 años. Estas penas se recrudecen en el caso de que existan lesiones. Además, el propio régimen disciplinario de la Guardia Civil puede sancionar paralelamente al infractor, siempre que los hechos hayan sido probados anteriormente ante el juez.
Por el momento, la investigación sigue su curso, a la espera de que el juzgado esclarezca los hechos.