El conseller balear del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, ha asegurado este lunes que la reducción prevista de 681 hamacas y 339 sombrillas en las playas de Formentera responde exclusivamente al cumplimiento del Reglamento de Costas y no a una decisión política del Ejecutivo autonómico, en medio del malestar mostrado por la Pimef y los hoteleros de la isla.
Lafuente ha explicado que la situación deriva de una concesión otorgada en 2021 por el anterior equipo de gobierno del Consell de Formentera para ocho años, cuando la autorización es de tan solo cuatro. Ahora, al solicitarse la renovación para 2026, los técnicos deben analizar nuevamente las superficies ocupables de playa y comprobar que se ajustan a la normativa actual.
El conseller ha insistido en varias ocasiones en que «el reglamento de costas se tiene que cumplir nos guste o no nos guste», subrayando que el Govern trabaja de forma coordinada con el Consell de Formentera para estudiar cada caso concreto y tratar de encontrar soluciones que permitan mantener el mayor número posible de autorizaciones.
Según ha detallado, desde 2021 se han producido cambios importantes en la línea litoral y en la superficie de arena de algunas playas, lo que obliga a recalcular distancias respecto al mar y a los sistemas dunares protegidos. En este sentido, ha señalado que la normativa se está aplicando «igual que en 2021», aunque adaptada a la realidad física actual de las playas.
Lafuente también ha reconocido la complejidad técnica de la situación y la incertidumbre que viven los empresarios afectados. «Entiendo perfectamente la situación de los empresarios», ha afirmado, aunque ha advertido de que algunas concesiones podrían verse obligadas a reducir su capacidad para ajustarse a los límites de ocupación establecidos por Costas.
Se espera que a finales de junio pueda darse la solución definitiva a este asunto.
LA PLAYA ES PARA TODOS NO PARA UNOS CUANTOS CHIRINGUITEROS RESPALDADOS POR LOS AYUNTAMIENTOS