Los partidos que conforman el Pacte Progressista se han comprometido a defender en el Parlament balear un modelo territorial «sostenible y atento al interés general» que, como señalan en el documento programático que dieron a conocer ayer, «comportará la reforma de las Directrices de Ordenación del Territorio y la Ley del Suelo Rústico». Este modelo implicaría la redacción, durante 1999, de unas normas subsidiarias transitorias con medidas proteccionistas que se mantendrían en vigor hasta la aprobación del Plan Territorial Parcial. La izquierda se ha comprometido a no autorizar nuevos campos de golf en los próximos cuatro años y a no permitir el desdoblamiento del segundo cinturón de Eivissa. «La sociedad está cansada de que por culpa de la política del PP estemos perdiendo calidad de vida», comentó el número dos de los progresistas, el socialista Vicent Tur, que reclama seguridad jurídica para los ciudadanos en materia urbanística.
La candidata del Pacte, Pilar Costa, que explicó junto a otros miembros de la lista cuáles son los puntos que se defenderán consensuadamente en el Parlament, señaló que una de las propuestas más importantes es «potenciar el Consell Insular para que tenga la capacidad reglamentaria normativa que no se le ha reconocido con la reforma del Estatut d'Autonomia».