La Conselleria d'Interior del Govern balear ha remitido al Ayuntamiento de Sant Antoni un informe en el que señala la obligación de los plenos municipales de debatir las mociones y propuestas presentadas por los grupos de la oposición, siempre que cumplan con los plazos establecidos por ley y destaca, además, la obligatoriedad de tratar todas aquellas mociones que, presentadas fuera de plazo, sean consideradas como urgentes por la mayoría del pleno.
Este es el resultado de la consulta realizada por el Ayuntamiento tras la celebración del primer pleno ordinario de la Corporación tras el cual, el alcalde de la localidad, Antoni Marí Tur, se negó a tratar las mociones presentadas por el Pacte Progressista por considerar que incumplían la ley.
Desde el Govern se destaca que el alcalde tiene la potestad de convocar las sesiones ordinarias del pleno. El informe jurídico destaca: «Tras el examen de los asuntos del orden del día, antes de pasar al turno de ruegos y preguntas, el presidente solicitará si, por razones de urgencia, se debe tratar algún asunto no incluido en el orden del día». El portavoz del Pacte Progressista, Joan Marí Serra, destacó que, a la vista del informe remitido por la Conselleria d'Interior, el alcalde de Sant Antoni actuó de forma incorrecta: «No hay duda de que se pueden debatir las mociones. No es bueno para el municipio que el alcalde tenga dudas sobre el funcionamiento democrático del Ayuntamiento», explicó Marí Serra. El portavoz del Pacte espera que Marí Tur «reconozca su error» e incluya un punto de debate de las mociones en las próximas convocatorias.