Los actos litúrgicos, la gran afluencia de público y la música fueron ayer, junto con la tirada de un espectacular castillo de fuegos artificiales pasada la media noche, protagonistas del día grande de las fiestas de Jesús, cuya población celebra siempre por todo lo alto la festividad de su patrona.
De hecho, los diferentes actos religiosos del día marcaron la pauta en el desarrollo de los diferentes acontecimientos. Así, la jornada principal de las fiestas se abrió con una misa de salutación a las nueve de la mañana, que dio el pistoletazo de salida a los demás actos. La actuación de las Majorettes y la Banda de Cornetas y Tambores de Santa Eulària, con un pasacalles que recorrió las principales zonas de Jesús, llamó al vecindario para que acudiese a la cita de la misa de las doce de la mañana.
Este acto, el más solemne del día, estuvo oficiado por el obispo de Eivissa, Agustín Cortés, quien contó con la colaboración del párroco de Jesús, Enrique Torres. El interior del templo de la Mare de Déu de Jesús volvió a registrar un lleno completo al igual que los alrededores del mismo, repletos de vecinos y autoridades que se dieron cita en el lugar para participar en el homenaje a la patrona y participar en la procesión, que contó con la presencia, entre otros, del alcalde de Santa Eulària, Vicent Guasch, el vicepresidente del Consell, Vicent Tur, y el senador Enrique Fajarnés, que acompañaron a las imágenes de la patrona y a las de San José, San Juan, el Sagrado Corazón, la Virgen del Carmen, Santa Teresa y la Virgen del Pilar, portadas por vecinos del lugar.
Una vez recogida la procesión, la Colla de l'Horta deleitó a los asistentes con una actuación de ball pagès mientras la organización repartía gratuitamente entre el público bandejas de orelletes y porrones de vino de la tierra.