El Govern baelar reiteró ayer su oferta de pactar con los hoteleros la aplicación de la ecotasa, aunque el portavoz del Ejecutivo, Antoni Garcías, negó en rueda de prensa que hubiese una propuesta formal de un grupo de empresarios para consensuar la recaudación del impuesto que se cobrará a los turistas a partir del 1 de mayo.
«No hay ninguna petición del sector hotelero de negociar la ecotasa, aunque las puertas del Govern siguen abiertas», comentó el portavoz del Ejecutivo, Antoni Garcías. El gabinete autonómico, tal y como dijo Antich en Madrid, está dispuesto «a negociar con los hoteleros porque nosotros deseamos la mejor aplicación de la ecotasa y pactar las inversiones prioritarias que deben ejecutarse con la recaudación del impuesto».
Asimismo, el Govern no considera que sea un retraso aplicar la ecotasa el día 1 de mayo cuando, inicialmente, la intención era recaudar el nuevo impuesto antes de Semana Santa. «El Govern está pendiente del informe del Consell Consultiu sobre el reglamento de la ecotasa para concluir toda la tramitación y poder cobrar el impuesto; no hay ningún cambio de planes», aclaró Garcías. De hecho, el conseller d'Hisenda, Joan Mesquida, comunicó al president Antich que su departamento podría estar en condiciones de cobrar la ecotasa a mediados de abril.
Además, la Conselleria d'Hisenda se está planteando la posibilidad de aplicar un sistema de módulos para recaudar la ecotasa, lo que permitiría a los hoteleros poder recibir una compensación económica por la recaudación del tributo a los turistas. No obstante, los técnicos de Hisenda aún están evaluando la viabilidad de este proyecto, que podría desarrollarse tan sólo con la aprobación de un decreto. Por otra parte, Maria Antonia Munar calificó ayer de prudente y con sentido común el aplazar el cobro del tributo.