En noviembre de 2003 sólo abrió un 4,7 por ciento de los establecimientos, mientras que en diciembre fue un 2,9 por ciento, una cifra similar a la que se espera para el cierre del mes de enero de este año. Los datos son alarmantes, sobre todo si se tiene en cuenta que 2002, calificado de año negativo, contó, al menos con un 5 por ciento de planta abierta en temporada de invierno (4,6 en noviembre y 6 por ciento en diciembre). En Mallorca, aun siendo pocos los hoteles que abren en invierno, sumaron el 18,5 por ciento en noviembre y el 14,3 por ciento del total de la planta en diciembre.
Según el informe del Govern balear presentado en Fitur, la media de apertura hotelera durante 2003 en Eivissa fue del 48 por ciento, una cifra muy baja comparada con las de los años precedentes que superaron el 51,5 por ciento en todos los casos. Eivissa alcanzó la cifra máxima de apertura de 2003 en agosto, con el 100 por ciento abierto, y la mínima en diciembre, con sólo el 2,9 por ciento de los hoteles abiertos.
Las cifras de ocupación durante la temporada pasada tampoco son positivas. Las plazas abiertas permanecieron ocupadas una media del 72,7 por ciento en 2003, también la peor cifra de ocupación desde el año 1998 (el más lejano que recoge la estadística). El mes del año con más ocupación hotelera fue agosto, con el 92,9 por ciento de la planta ocupada, y el peor noviembre, con un 37,4 por ciento de ocupación de las camas disponibles, ya de por sí escasísimas.