Procedentes de distntos barrios de Buenos Aires, Valeria, Nicolás, Silvio y Emilio se conocieron en Eivissa y decidieron formar un grupo de tango que desde hace dos años recorre las terrazas, restaurantes y bares de la isla ofreciendo la música y danza típica del Río de la Plata.
Emiliano, guitarra y voz, Nicolás, contrabajo, y Silvio y Valeria, en la danza, forman parte de la ola joven de argentinos que decidieron comenzar a recuperar desde hace unos pocos años esta cultura «del inmigrante», como lo califica Valeria.
Todos coinciden en que el tango viaja por el mundo «porque gusta y porque la mayoría de las personas pueden percibir lo que transmite a través de su danza y su música».
«El tango en vivo es algo que está sucediendo en el momento y que a la gente le interesa, pregunta y quiere aprender a bailar», asegura Emiliano.
Para Valeria, que vive de la danza desde que llegó a la isla hace cuatro años, «cuando bailas, con cada persona que lo desarrollas es diferente. Es un abrazo y un lenguaje en sí mismo».
Emiliano, encargado de contar las historias al ritmo de dos por cuatro, asegura que la «música es la que transmite esa melancolía».
Como joven grupo no se dedica a hacer el antiguo repertorio que trataba los temas sociales de principios del siglo XX: «Hacemos repertorios basados en la música que vino después de la década de los años cuarenta con letras que llegan a hoy en día», cuenta Silvio, quien, además, se ha dedicado a enseñar a bailar el tango en la ciudad italiana de Milán.
El tango cumple algo más de cien años y, según estos artistas, se forjó «por la melancolía de los inmigrantes que se encontraban lejos de su tierra y expresaban la tristeza de no poder volver a la Europa de sus familiares».
Sin embargo, 'Puro Tango' intenta desmitificar esa tristeza expresada en letra y música «presentando un repertorio humorístico que incluye temas que hablan desde la pizaresca». L.A.