El Ayuntamiento de Sant Josep mantiene en suspenso la demolición de la mansión construida en lo alto de una cima de es Puig d'en Serra, en es Cubells, así como la apertura de un expediente sancionador a los responsables de la concesión de la licencia a la espera de nueva orden judicial.
El concejal de Urbanismo, Josep Marí Ribas Reganes, explicó ayer a este periódico que el Consistorio recurrió ante el Juzgado de lo Contencioso número 1 de Palma la orden de demolición pronunciada por la sala en septiembre del año pasado y, por tanto, «hasta que no se pronuncie el juez no se abrirá expediente alguno».
El edil de Urbanismo no quiso pronunciarse sobre la imputación del alcalde José Serra Escandell y los integrantes de la Comisión de Gobierno que en 1992 autorizaron la construcción de la vivienda en contra de un informe jurídico porque, según dijo, «el tema está sub-judice». Apuntó, eso sí, que no es agradable para nadie tener que declarar ante un juez.
El alcalde y los cinco concejales que formaban la Comisión de Gobierno en 1992 (José Torres Cardona, José Marí Prats, José Ribas Marí, Vicente Portas y Francisco Bonet) declararán hoy en el Juzgado de Instrucción número 3 de Eivissa en calidad de imputados por un presunto delito contra la ordenación del territorio.
El concejal de Urbanismo recuerda que el Consistorio ordenó la paralización de las obras tras constatar que éstas infringían la normativa urbanística. «No nos hicieron caso y siguieron las obras», explicó el edil de Urbanismo, que, por otra parte, reconoce que el Consistorio no denunció luego los hechos ante los Juzgados.