Una comitiva de cinco personas, en representación de vecinos y comerciantes de la calle de la Virgen y la calle Mayor, se dirigieron ayer hasta el Ayuntamiento de Eivissa para reclamar que se abriera el acceso a la calle Manuel Sorà que hace más de un mes cerró al tráfico la administración municipal con dos pivotes y una cadena instalados en la calle Josep Verdera. Los comercios y bares, especialmente de la calle de la Mare de Déu, han sufrido las consecuencias de esta medida cuando han empezado a preparar sus negocios para el inicio de la temporada ya que han tenido muchas dificultades para poder cargar y descargar. Según explicaba uno de los representantes, vecino y propietario de dos negocios en la calle de la Virgen, Coco Arrosers, para poder obtener la llave para abrir el candado que cerraba el acceso a Manuel Sorà la única solución que tenían la mayoría era presentar una instancia en la calle Castilla, demanda que podía tardar en resolverse más de dos semanas.
Indignados sobre todo porque el Ayuntamiento no les hubiera consultado ni avisado de que iba a poner en marcha esta medida, los vecinos y comerciantes decidieron dirigirse directamente a la sede consistorial, donde pudieron por fin obtener una solución a su problema. El alcalde de Eivissa, Xico Tarrés, les recibió y, tras escuchar sus peticiones, se comprometió a abrir la calle de 12 a 16 horas para permitir la carga y descarga.
Los comerciantes se tendrán ahora que reunir con la Policía Local para acordar cómo se regula la entrada de vehículos, ya que como puntualizó el Ayuntamiento de Eivissa, no se permitirá el paso libre del tráfico por la calle Manuel Sorà.