El portavoz del PP en el Consell, Pere Palau, criticó ayer la «hipocresía» y el «doble lenguaje» de la izquierda por querer utilizar ahora la planta asfáltica de sa Coma que antes rechazaban. Palau recordó que en su día los vecinos llegaron a denunciar al alcalde de Sant Antoni por prevaricación y cortaron la carretera con ayuda de la Plataforma Antiautopistas en una manifestación en la que estaban presentes el actual responsable de carreteras, Albert Prats, y el alcalde de Sant Josep, Josep Marí Ribas, Agustinet. «Estos señores incitaron a los vecinos a que pusieron una querella a Sala», aseguró el portavoz de los populares, que cree que el actual equipo de gobierno «ha sido víctima de sus errores». El popular también aseguró que los mismos que animaron a los vecinos a querellarse son los que ahora han intentado convencerles para que retiren la demanda. «El humo y el olor de la planta ¿ahora ha cambiado? ¿ya no es perjudicial para los vecinos?», se preguntó Palau, que criticó también que Prats dijera que la planta ya está calentando motores cuando está todavía paralizada por orden judicial, porque esto podría representar un delito.
Retirada vecinal
Los vecinos de Can Llaudis y de Puig des Planells decidieron en asamblea retirar la demanda que interpusieron en su día contra la adjudicataria y el Ayuntamiento por la planta asfáltica. Según explicó una integrante de la asociación de Can Llaudis, Carmen Perona, han dado este paso porque la empresa se ha comprometido a cumplir una serie de medidas medioambientales y utilizar la planta durante cuatro meses y luego desmantelarla. Además, se hará un plan de reforestación para dejar el lugar en su estado original. «Estudiamos si seguir adelante con el juicio, porque podíamos ganar o perder», explicó está vecina, que indicó que desde las asociaciones se valoró positivamente que este Govern se hubiera puesto en contacto con ellos y les expusiera una solución «razonable», haciendo de intermediario entre vecinos y empresa. «Las asociaciones no podemos con esta marabunta legal, no vamos de 'quijote' por la vida», explicó. Ahora los vecinos han impuesto una serie de condiciones, como que se controle la entrada y la salida de los camiones, que se riegue para evitar el polvo y que se siga un horario desde las 7,00 hasta las 20,00 horas. También se acordó contratar una empresa para controlar el funcionamiento y abrir una vía directa de comunicación con los vecinos para que se quejen si se está haciendo algo mal. Esta portavoz vecinal explicó asimismo que ya se han empezado a restituir paredes de piedra de la zona y se ha desmontado la planta para fabricar bloques del túnel.