El presidente de la asociación de concesionarios de playas de la Petita i Mitjana Empresa (Pimeef) César Jerez, destacó que, un año más, los empresarios deben comenzar la temporada sin que las playas de la isla hayan sido regeneradas: «Hace falta una reposición de arena urgente en las playas porque están bastante pobres», apuntó.
El hamaquero explicó también que éste es un problema que aqueja en menor o mayor medida a todas las playas de la isla pero remarcó que las más afectadas son las de Santa Eulària y Sant Josep y, en especial, en especial Platja d'en Bossa. Jerez destacó además que es un problema que viene de lejos e hizo memoria para calcular la última vez que se hizo una reposición: «Fue cuando estaba Jaume Matas de ministro (hace seis años), pero se hizo mal. La anterior, que se hizo bien, fue cuando Felipe González era presidente», recordó el hamaquero.
Mayo, el peor mes
Según Jerez, la falta de arena en las playas ahuyenta a los bañistas debido a que «se las encuentran llenas de algas» y también «dificulta las labores de limpieza» que ayudan a mantenerlas en condiciones.
El presidente de la asociación señaló, asimismo, que las lluvias hicieron que mayo sea «el peor mes de la historia del turismo en Eivissa» y agregó que la situación se agrava cada temporada «con el sistema del 'todo incluido'»: «Con este sistema los turistas prefieren quedarse en los hoteles y no bajar a la playa», concluyó.
El Ayuntamiento de Eivissa clausuró dos concesiones de hamacas en Talamanca y Platja d'en Bossa «por impagos», según justificó ayer una fuente municipal. El descontento de la concesionaria, Ana del Alcázar, no se hizo esperar y acusó al Ayuntamiento de «querer enriquecerse a costa de nuestro desastre» ya que su concesión de Talamanca se vio «muy perjudicada por el hundimiento Don Pedro», momento al que se remonta la deuda. «Me pedían un dinero que no era el correcto, hice varios escritos para reclamarlo y no respondieron. Entonces pedí una reunión con el concejal Joan Rubio y en vez de dármela me cerraron la playa», se quejó la concesionaria. Desde el Ayuntamiento aseguran que «se ha intentado arreglarlo» pero que «ha incumplido el contrato por impago».