El consorcio Fiesta Hotel Group, buque insignia del Grupo de Empresas Matutes, tiene puestas a la venta a través de la inmobiliaria del conglomerado empresarial todas las instalaciones turísticas de que dispone en Canarias y Mallorca y, con cuya venta, fuentes de la compañía apuntan que podrían conseguir cerca de 120 millones de euros.
La puesta en venta de estos establecimientos (que en su conjunto suman casi 2.120 habitaciones y más de 3.000 camas entre apartamentos y suites) «se incluye dentro de la línea del plan estratégico de desinversión en activos obsoletos o poco rentables y reinversión en destinos y segmentos más interesantes», explicaron desde Fiesta. «Vamos dirigiéndonos, poco a poco, a centrarnos en una planta hotelera de cuatro y cinco estrellas», añadieron las mismas fuentes.
De momento no ha trascendido si esta apuesta por el segmento medio-alto y alto tendrá algún efecto en los 11 establecimientos de tres estrellas que Fiesta posee en Eivissa (cinco en Platja d'en Bossa, tres en Sant Antoni y tres en Santa Eulària), bien por la venta de los mismos o bien por el aumento de categoría.
De producirse la venta de los establecimientos, Fiesta abandonaría definitivamente los segmentos de apartamentos y apartahoteles, además de dejar de tener presencia en el archipiélago canario, así como en la isla de Mallorca. «El plan es ir deshaciéndonos de los terrenos, locales o instalaciones que ya no son tan rentables y dirigirnos a otros de mayor potencial», reiteraron fuentes del grupo hotelero.
En venta
Por zonas, Fiesta ha puesto a la venta el bloque de apartamentos Corralejo Garden, situado al norte de la isla de Fuerteventura, una instalación del año 1990 con 124 apartamentos.
Los otros establecimientos que oferta en Canarias están ubicados en Tenerife. Se trata de los hoteles Paraíso Floral y Oasis Paraíso. El primero es una instalación de 1979 con 366 habitaciones y 768 camas, mientras que el segundo es más reciente (data de 1987) y dispone de 571 habitaciones con 1.126 camas.
Respecto a las ventas en Mallorca, son cuatro bloques de apartamentos en Magalluf, en el municipio de Calvià. Se trata de los edificios Magamar, Sahara, Trópico y Jungla. Entre todos los bloques de apartamentos suman una planta turística que supera las 1.050 habitaciones.
El dinero ingresado por estas transmisiones («calculamos que podría rondar los 120 millones pero en el sector hotelero resulta difícil hacer cuentas hasta que no se inicia la negociación», matizaron) sería una fuerte inyección económica para poder abordar la expansión del grupo en dos líneas fundamentalmente: los grandes complejos turísticos en América Central y del Sur, así como el turismo urbano en España.
Dentro del primera línea de negocio, Fiesta acaba de inaugurar dos resorts en Jamaica y, hace pocas semanas, anunció la compra de terrenos en Brasil para construir allí al menos un gran complejo hotelero.
En cuanto a la segunda vía de expansión, esta misma semana se conocía que se ha comprado un palacete del siglo XIX en Madrid que, tras su restauración, debe convertirse en el «emblema» de la línea de establecimientos Ayre en la capital, aseguraron fuentes de la empresa. Dentro de la expansión de esta marca, desde Fiesta confirmaron que están sondeando los mercados catalán, andaluz y portugués para abrir nuevos hoteles.
Fiesta Hotel Group anunciaba en enero su intención de invertir unos 420 millones hasta 2012 en la expansión y mejora de su planta hotelera. Esta misma semana se inauguraban los dos hoteles Grand Palladium que el grupo ha construido en Jamaica, en un proyecto que suma más de 1.000 habitaciones a la cartera de la empresa y refuerza su expansión por América.
Este proyecto ha supuesto una inversión de casi 100 millones de euros a los que se deben sumar otros 80 millones que Fiesta tiene previsto destinar a un complejo similar en Brasil y que podría estar listo a finales del año próximo y que supondrá unas 850 suites dentro de un complejo de cinco estrellas.