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espués de un mes en el Aquarium Cap Blanc donde ha sido curada de sus heridas, Gertrudis ha vuelto a su hábitat natural. Marga Serra, bióloga marina del acuario junto a Oliver Martínez, de Medi Ambient, se trasladaron ayer por la mañana hasta el islote de Sa Conillera para que la tortuga pudiera regresar al lugar donde vivía. Su traslado se hizo en una caja especial para que no sufriera ningún golpe y se depositó en las cercanías del islote de Sa Conillera. «La hemos dejado en una zona más segura donde hay menos embarcaciones y donde hay menos pescadores», explicó Marga. Se trata de un individuo joven que tenía varias heridas en el caparazón y en sus aletas traseras. Esta última semana el galápago había experimentado una importante mejoría, «había ingerido plásticos y esta dolencia la hemos tratado y ha mejorado esta semana muchísimo», explicó Marga. También comentó que el número de animales marinos que llegan al centro ha descendido, «existen dos posible razones o porque hay cada vez menos ejemplares o porque se están poniendo medidas que reducen su mortalidad y riesgo», explicó. La bióloga espera que sea la segunda razón aunque se mostró algo escéptica. El último animal que llegó al Aquarium Cap Blanc fue un delfín encontrado en Platja d'en Bossa y que llegó al centro de recuperación, muerto.