La alcaldesa de Vila, Lurdes Costa, y el concejal de Hacienda, Santiago Pizarro, presentaron ayer las cuentas municipales para 2009 que se lelvarán al pleno del día 17, unos presupuestos marcados por el fuerte endeudamiento al que tendrá que recurrir el Consistorio (más de 10 millones de euros) y que le llevarán a tener que realizar un plan de estabilidad presupuestaria tras no poder cumplir con la ley que rije el endeudamiento municipal.
El gran 'culpable' de esta necesidad de financiación externa es el proyecto que tiene la Administración local de trasladar varias dependencias (Policía Local, atención al ciudadano y los servicios económicos) a la Torre 2 del Edificio Cetis, unas oficinas que el Ayuntamiento quiere «recuperar». Esta operación tendrá un coste de 6,29 millones para lo cual la ciudad tendrá que endeudarse por esta cifra con una amortización a 25 años según las condiciones que se fijen en el contrato de suscripción del crédito que saldrá a concurso próximamente.
Decisión responsable
Consciente de que elevar de tal forma el endeudamiento puede resultar incomprensible para el ciudadano y un argumento político de grueso calibre en manos de la oposición, Costa afirmó que la intervención del Cetis «tiene por objeto una mejor atención al ciudadano» que se traducirá también «en dejar de pagar alquiler de algunas oficinas municipales y, en otros casos, liberar espacio para usarlos para otros fines».
«La previsión inicial era que Imvisa se quedaba con el edificio a cambio de su construcción. El Ayuntamiento lo cedía durante 40 años y se lo alquilaba. Al estudiar en profundidad el tema, vimos que comprar era más barato que alquilar. En lugar de tener que esperar 40 años para recuperar el uso y disfrute, lo rescatamos ahora pagando el precio por metro cuadrado ya fijado», explicó el teniente de alcalde.
«Para nosotros sería más fácil alquilar, pero cuando en unos años se pasara de un alquiler anual de 500.000 euros a 1,2 millones, quienes gobernaran entonces se acordarían de nosotros. Se nos podrá decir cualquier cosa, pero no que somos unos irresponsables», añadió.
Plaza de toros
Los cuatro millones restantes del endeudamiento se corresponden al crédito «habitual» para cubrir los intereses generados por créditos anteriores, apuntó Pizarro, y 1,98 millones por el sobrecoste de las expropiaciones de la plaza de toros. En éste último caso, la cifra de casi dos millones es el «máximo» al que tendrá que hacer frente el Consistorio tras dictaminar el Jurado Provincial de Expropiaciones que los 2,5 millones propuestos en un primer momento eran insuficientes, tal y como reclamaron la mayoría de propietarios.
El Ayuntamiento confía en que las obras previstas, un aparcamiento con 300 estacionamientos y una plaza, puedan iniciarse en breve «puesto que sólo falta la licencia de obras», dijo el edil. El coste de ejecución de los trabajos es de 4,8 millones, con un plazo de realización de nueve meses. Fuentes del Consistorio explicaron que todavía no se ha decidido la forma de explotación de las plazas de aparcamiento (alquiler, un procedimiento similar a la ORA o alguna vía diferente).